Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

por Guillermo Rodríguez Rivera

El pasado miércoles 25 de enero a eso de las diez de la mañana, el canal Educativo 1, de nuestra televisión nacional, trasmitió un programa dirigido a estudiantes – presumo que de nivel medio – dedicado a explicar e ilustrar el rico proceso de la música popular cubana.

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

No soy crítico de nuestra televisión, que tiene varios canales que trasmiten las 24 horas del día y acaso necesitaría de algunas personas que vigilaran, chequearan esas casi inacabables emisiones, muchas de las cuales recorren la longitud de la larga isla que es Cuba y, claro, también llegan a Isla de la Juventud y a los múltiples cayos que conforman el archipiélago cubano e, incluso, pueden difundirse fuera del país.

Difundir información errónea es censurable en cualquier medio de comunicación, porque el receptor supone la veracidad del medio que consulta y no tiene por qué conocer, con el rigor de un especialista, la materia que está difundiendo el medio; seguramente esa necesidad de saber es uno de los motivos por lo que está valiéndose del medio en cuestión.

La exigencia de comunicar una información cierta es válida para cualquier medio, pero lo es con más énfasis para la televisión, por la enorme amplitud del público al que llega y por la certidumbre que ese público le atribuye a sus afirmaciones. Pero si esa afirmación falsa se trasmite en un espacio destinado a la enseñanza, entonces es imperdonable que se falte a la verdad porque,  quien lo hace,  defrauda el deseo de aprender del estudiante que lo escucha.

Yo  no pude ver enteramente el programa. Sintonicé el canal Educativo cuando las conductoras del programa hablaban de Benny Moré y daban el dato de que nació en febrero de 1919. En el país se han editado dos diccionarios de la música cubana: el de Helio Orovio en 1992 y el más reciente de Radamés Giro. Quien consulte cualquiera de los dos, se entera de que Benny nació el 24 de agosto de 1919.

Enseguida las conductoras explicaron que el formato de orquesta llamado charanga,donde los violines y la flauta desplazan a los metales de la anterior orquesta típica, aparece en los años cincuenta, cuando la charanga surge hacia 1910.

El programa afirma que Formell y Los Van Van influyen en la aparición de la orquesta de Elio Revé y en el trabajo de Chucho Valdés, pero Formell se inicia como bajista de la propia orquesta Revé, fundada mucho antes de la aparición de Los Van Van. Desde antes de la aparición de Formell,  se conocía también el trabajo del gran músico que es Chucho Valdés, que hace una música completamente diferente a la de Los Van Van.

No es cierto que la aparición del grupo de Experimentación Sonora del ICAIC determinara la aparición de la Nueva Trova, sino al revés:  el GES se funda para darle un lugar a los iniciadores de la Nueva Trova (Pablo, Silvio, Noel) por entonces no admitidos por la televisión cubana. El GES incorpora nuevas figuras, como Sara González y Amaury Pérez. Pero no compuso la música usada en todas las películas del ICAIC, como aseguraba el programa.

Al presentar la salsa, el programa debía explicar que no es un género musical, sino el nombre comercial que el empresario italoamericano Jerry Masucci le da a la fusión de todos los géneros bailables del Caribe hispánico.

Por supuesto que no culpo de esto a las simpáticas conductoras del espacio, que apenas estaban repitiendo el defectuoso guión que le entregaron.

En Cuba hay numerosas personas con la autoridad intelectual necesaria para evitar esos lamentables errores en un programa que quiere relacionar a nuestros jóvenes con la música popular cubana, acaso la más famosa de las artes de Cuba.


Tomado de: http://segundacita.blogspot.com/

Discurso de Meryl Streep contra Donald Trump

Sin siquiera mencionar su nombre, la aclamada actriz fustigó al presidente electo de Estados Unidos por humillar a los débiles durante la ceremonia de los Globos de Oro.

Con la voz entrecortada, Meryl Streep decidió asumir una postura política sobre los preocupantes tiempos que se avecinan para Estados Unidos. La aclamada actriz se convirtió este domingo durante la ceremonia de los Globos de Oro en la más firme defensora de los extranjeros y de la libertad, además de mostrar un rotundo rechazo a la violencia, especialmente la fomentada desde lugares públicos.

Tras agradecer emocionada el premio Cecil B.De Mille a su carrera en la 74 edición de los Globos de Oro, la veterana actriz pronunció el más claro alegato contra el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sin siquiera mencionarlo.

Este fue su discurso completo:

 “Los amo a todos. Tendrán que perdonarme, he perdido mi voz al lamentarme a gritos este fin de semana y he perdido la cabeza a veces este año, así que tengo que leer. Gracias, Hollywood Foreign Press (asociación de prensa extranjera de Hollywood), sólo para recoger lo que Hugh Laurie dijo, ustedes y todos nosotros en esta sala, realmente, pertenecemos a los segmentos más vilipendiados de la sociedad estadounidense en este momento. Piénsenlo: Hollywood, los extranjeros y la prensa. Pero, ¿quiénes somos, y qué es Hollywood de todos modos?

Es sólo un montón de gente de otros lugares. Nací y crecí y me educé en las escuelas públicas de Nueva Jersey; Viola [Davis] nació en una cabaña en Carolina del Sur y se crió en Central Falls, Rhode Island; Sarah Paulson nació en Florida, criada por una madre soltera en Brooklyn; Sarah Jessica Parker era una de siete u ocho hermanos de Ohio; Amy Adams nació en Vicenza, Veneto, Italia; Y Natalie Portman nació en Jerusalén. ¿Dónde están sus certificados de nacimiento? Y la bella Ruth Negga nació en Addis Abeba, Etiopía, creció en Irlanda y está aquí nominada por interpretar a una chica de Virginia. Ryan Gosling, como todas las personas más agradables, es canadiense. Y Dev Patel nació en Kenia, creció en Londres, y aquí está interpretando a un indio criado en Tasmania. Así que Hollywood está repleto de forasteros y extranjeros, y si los echamos a todos, no tendrán nada que ver sino fútbol americano y las artes marciales mixtas, que no son las artes.

El único trabajo de un actor es entrar en las vidas de personas que son diferentes a nosotros y permitirles sentir lo que se siente, y hubo muchas, muchas, muchas actuaciones poderosas que hicieron exactamente eso, trabajos sobrecogedores, compasivos. Pero hubo una actuación este año que me aturdió, me clavó estacas en mi corazón. No porque fuera buena, no tenía nada de bueno. Pero fue eficaz y cumplió su función. Hizo que su audiencia pretendida riera y mostrara sus dientes. Era el momento en que la persona que pedía sentarse en el asiento más respetado de nuestro país imitaba a un reportero discapacitado. Alguien al que superó en privilegios, poder y la capacidad de responder. Me rompió el corazón cuando lo vi y todavía no puedo sacarlo de la cabeza porque no estaba en una película, era la vida real. Y este instinto de humillar cuando es modelado por alguien en una plataforma pública, por alguien poderoso, gotea en la vida de todo el mundo porque da permiso para que otras personas hagan lo mismo. La falta de respeto invita a la falta de respeto, la violencia incita a la violencia, y cuando los poderosos usan su posición para intimidar a los demás, todos perdemos.

Bueno, esto me lleva a la prensa. Necesitamos que la prensa con principios obligue al poder a rendir cuentas, que les llamen al banquillo por cada escándalo. Es por eso que nuestros fundadores consagraron la prensa y sus libertades en nuestra Constitución. Así que sólo pido a la famosa y acaudalada Hollywood Foreign Press y a todos los miembros de nuestra comunidad que se unan a mí para apoyar al Comité para la Protección de los Periodistas porque vamos a necesitar que avancen y ellos nos necesitarán para salvaguardar la verdad.

Una cosa más: una vez, cuando estaba de pie en el set un día lloriqueando por algo, íbamos a trabajar durante la comida o las largas horas o lo que sea, Tommy Lee Jones me dijo, ¿el solo hecho de ser actor no es un privilegio, Meryl? Sí lo es, y tenemos que recordarnos los unos a los otros el privilegio y la responsabilidad de la empatía del actor. Todos deberíamos estar muy orgullosos del trabajo que Hollywood honra aquí esta noche. Como mi amiga, la querida difunta Princesa Leia me dijo, tomen su corazón roto, y conviertanlo en arte. Gracias”.


Tomado de:http://www.semana.com/cultura/articulo/discurso-de-meryl-streep-contra-donald-trump-en-los-globos-de-oro-2017/511745# 

Donald Trump.Calle Medio

Empieza la era Trump…Por Ignacio Ramonet

Unos días después del acuerdo entre Rusia y Turquía que permitió acabar con la interminable batalla de Alepo, leí en un célebre semanario francés el siguiente comentario: “La permanente crisis de Oriente Medio está lejos de resolverse. Unos piensan que la solución pasa obligatoriamente por Rusia, mientras que otros creen que todo depende de Turquía. Aunque lo que queda claro ahora es que, de nuevo y definitivamente –por lo menos cabe desearlo–, Rusia tiene en sus manos los argumentos decisivos para poner punto final a esa crisis”. ¿Qué tiene de particular este comentario? Pues que se publicó en la revista parisina L’Illustration… el 10 de septiembre de 1853.
O sea, hace ciento sesenta y tres años la crisis de Oriente Medio ya era calificada de “permanente”. Y es probable que lo siga siendo… Aunque un parámetro importante cambia a partir de este 20 de enero: llega un nuevo presidente de Estados Unidos a la Casa Blanca: Donald Trump. ¿Puede esto modificar las cosas en esta turbulenta región? Sin ninguna duda, porque, desde finales de los años 1950, Estados Unidos es la potencia exterior que mayor influencia ejerce en esta área y porque, desde entonces, todos los presidentes estadounidenses, sin excepción, han intervenido en ella. Recordemos que el caos actual en esta zona es, en gran parte, la consecuencia de las intervenciones militares norteamericanas decididas, a partir de 1990, por los presidentes George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y por el (más reciente) azorado apoyo a las “primaveras árabes” estimuladas por Barack Obama (y su secretaria de Estado Hillary Clinton).
Aunque globalmente la línea que defendió el candidato republicano durante su campaña electoral fue calificada de “aislacionista”, Donald Trump ha declarado en repetidas ocasiones que la Organización del Estado Islámico (OEI o ISIS por sus siglas en inglés) es el “enemigo principal” de su país y que, por consiguiente, su primera preocupación será destruirlo militarmente. Para alcanzar ese objetivo, Trump está dispuesto a establecer una alianza táctica con Rusia, potencia militarmente presente en la región desde 2015 como aliada principal del Gobierno de Bachar el Asad. Esta decisión de Donald Trump, si se confirma, representaría un espectacular cambio de alianzas que desconcierta a los propios aliados tradicionales de Washington. En particular a Francia, por ejemplo, cuyo Gobierno socialista –por extrañas razones de amistad y negocios con Estados teocráticos ultrarreaccionarios como Arabia Saudí y Qatar– ha hecho del derrocamiento de Bachar el Asad, y por consiguiente de la hostilidad hacia el presidente ruso Vladímir Putin, el alfa y el omega de su política exterior (1).
Donald Trump tiene razón: las dos grandes batallas para derrotar definitivamente a los yihadistas del ISIS –la de Mosul en Irak y la de Raqqa en Siria– aún están por ganar. Y van a ser feroces. Una alianza militar con Rusia es, sin duda, una buena opción. Pero Moscú tiene aliados importantes en esa guerra. El principal de ellos es Irán, que participa directamente en el conflicto con hombres y armamento. E indirectamente pertrechando a las milicias de voluntarios libaneses chiíes del Hezbolá.
El problema para Trump es que también repitió, durante su campaña electoral, que el pacto con Irán y seis potencias mundiales sobre el programa nuclear iraní, que entró en vigor el 15 de julio de 2015 y al que se habían opuesto duramente los republicanos en el Congreso, era “un desastre”, “el peor acuerdo que se ha negociado”. Y anunció que otra de sus prioridades al llegar a la Casa Banca sería desmantelar ese pacto que garantiza la puesta bajo control del programa nuclear iraní durante más de diez años, a la vez que levanta la mayoría de las sanciones económicas impuestas por la ONU contra Teherán.
Romper ese pacto con Irán no será sencillo, pues se firmó con el resto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, el Reino Unido, Rusia) y Alemania, a los que Washington tendría que enfrentarse. Pero es que, además, como se ha dicho, el aporte de Irán en la batalla contra el ISIS, tanto en Irak como en Siria, resulta fundamental. No es el momento de enemistarse de nuevo con Teherán. Moscú, que ve con buenos ojos el acercamiento de Washington, no aceptará que esto se haga a costa de su alianza estratégica con Teherán.
Uno de los primeros dilemas del presidente Donald Trump consistirá, pues, en resolver esa contradicción. No le resultará fácil. Entre otras cosas porque su propio equipo de halcones, que acaba de nombrar, parece poco flexible en lo que respecta a las relaciones con Irán (2).
Por ejemplo, el general Michael Flynn, su asesor de Seguridad Nacional (lo que Henry Kissinger fue para Ronald Reagan), está obsesionado con Irán. Sus detractores le definen como “islamófobo” porque ha publicado opiniones que muchos consideran abiertamente racistas. Como cuando escribió en su cuenta de Twitter: “El temor a los musulmanes es perfectamente racional”. Flynn participó en las campañas para desmantelar las redes insurgentes en Afganistán y en Irak. Asegura que la militancia islamista es una “amenaza existencial a escala global”. Igual que Trump, sostiene que la Organización del Estado Islámico es la “mayor amenaza” a la que se enfrenta EE.UU. Cuando fue director de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (AID), de 2012 a 2014, dirigió la investigación sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasi, en Libia, el 11 de septiembre de 2012, en el que murieron varios “marines” y el embajador norteamericano Christopher Stevens. En aquella ocasión, Michael Flynn insistió en que el objetivo de su agencia, como el de la CIA, era “demostrar el papel de Irán en ese asalto” (3). Aunque jamás haya habido evidencia de que Teherán tuviera cualquier participación en ese ataque. Curiosamente, a pesar de su hostilidad hacia Irán, Michael Flynn está a favor de trabajar de manera más estrecha con Rusia. Incluso, en 2015, el general viajó a Moscú, donde fue fotografiado sentado al lado de Vladímir Putin en una cena de gala para el canal estatal de televisión Russia Today (RT), en el que ha aparecido regularmente como analista. Posteriormente, Flynn admitió que se le pagó por hacer ese viaje y defendió al canal ruso diciendo que no veía “ninguna diferencia entre RT y el canal estadounidense CNN”.
Otro antiiraní convencido es Mike Pompeo, el nuevo director de la CIA, un ex militar graduado de la Academia de West Point y miembro del ultraconservador Tea Party. Tras su formación militar fue destinado a un lugar de extrema tensión durante la Guerra Fría: patrulló el “Telón de Acero” hasta la caída del Muro de Berlín en 1989. En su carrera como político, Mike Pompeo formó parte del Comité de Inteligencia del Congreso y se destacó en una investigación que puso contra las cuerdas a la candidata demócrata Hillary Clinton por su pretendido papel durante el asalto de Bengasi. Ultraconservador, Pompeo es hostil al cierre de la base de Guantánamo (Cuba) y ha criticado a los líderes musulmanes de Estados Unidos. Es un partidario decidido de dar marcha atrás con respecto al tratado nuclear firmado con Irán, al que califica de “Estado promotor del terrorismo”.
Pero quizás el enemigo más rabioso de Irán, en el entorno de Donald Trump, es el general James Mattis, apodado “Perro Loco”, que estará a cargo del Pentágono (4), o sea, ministro de Defensa. Este general retirado de 66 años demostró su liderazgo militar al mando de un batallón de asalto durante la primera guerra del Golfo en 1991; luego dirigió una fuerza especial en el sur de Afganistán en 2001; después comandó la Primera División de la Infantería de Marina que entró en Bagdad para derrocar a Sadam Hussein en 2003; y, en 2004, lideró la toma de Faluya en Irak, bastión de la insurgencia suní. Hombre culto y lector de los clásicos griegos, es también apodado el “Monje Guerrero”, alusión a que jamás se casó ni tuvo hijos. James Mattis ha repetido infinitas veces que Irán es la “principal amenaza” para la estabilidad de Oriente Medio, por encima de organizaciones terroristas como el ISIS o Al Qaeda: “Considero al ISIS como una excusa para Irán para continuar causando daño. Irán no es un enemigo del ISIS. Teherán tiene mucho que ganar con la agitación que crea el ISIS en la región”.
En materia de geopolítica, como se ve, Donald Trump va a tener que salir pronto de esa contradicción. En el teatro de operaciones de Oriente Próximo, Washington no puede estar –a la vez– a favor de Moscú y contra Teherán. Habrá que clarificar las cosas. Con la esperanza de que se consiga un acuerdo. De lo contrario, hay que temer la entrada en escena del nuevo amo del Pentágono, James Mattis “Perro Loco”, de quien no debemos olvidar su amenaza más famosa, pronunciada durante la invasión de Irak: “Vengo en son de paz. No he traído artillería. Pero, con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian, los mataré a todos”.
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(1) Aunque, como se sabe, hay elecciones el próximo mes de mayo en Francia, a las cuales el actual presidente socialista François Hollande, muy impopular, ha decidido no volverse a presentar. El candidato conservador con mayores posibilidades de ganar, François Fillon, ha declarado, por su parte, que reorientará la política exterior francesa para normalizar de nuevo las relaciones con Moscú.
(2) Léase Paul Pillar, “Will the Trump Administration Start a War with Iran?”, The National Interest, 7 de diciembre de 2016.
(3) Léase The New York Times, 3 de diciembre de 2016.
(4) James Mattis necesitará que el Congreso le conceda una excepción para esquivar la ley que exige que pasen siete años entre salir del Ejército y acceder a la jefatura del Pentágono.

No Botar Cerebros

De todos los problemas que tenemos en este archipiélago, uno que empobrece y da una tristeza descomunal, es la noticia de que alguien muy querido, muy inteligente, un gran profesional, un gran deportista, una doctora “de puntería”, un científico laureado, una actriz antológica, ha decidido irse a vivir a otro país.

A operar caderas en América del Sur, a batear jonrones en las Grandes Ligas, a patentar vacunas en una tierra recóndita, a contar chistes en la televisión de Miami. Todos los días pierde Cuba un ejército de gente valiosa, para su familia y para nuestra cultura.

A este mal se le llama “robo de cerebros”, que como sabemos es una enfermedad que sufren los países pobres pero con altos estándares educacionales. No solo Cuba pierde miles de personas buenas cada año; también le sucedió así a los países socialistas de Europa del Este, cuando Occidente ofrecía, en apariencia, una vida más luminosa.

Con el “robo de cerebros” hay que convivir. Es imposible detener a profesionales, sobre todo jóvenes, que pueden ganar diez veces más salario en otros países; es imposible parar la sangría de peloteros que saben que pueden firmar un contrato que los hará millonarios en un pestañazo.

Cuando el Estado cubano ha decidido tomar medidas para controlar el abandono de Cuba de personas tan importantes para nosotros, casi siempre han sido extremas y han limitado el derecho inalienable a vivir en donde crea cada cual que deba hacerlo. Esta tentación podía haber sido matizada si le hubieran preguntado al sabio pueblo, que no odia a quien se va sino que lo extraña.

Es triste saber que muchos estudiantes universitarios tienen el plan de irse de Cuba desde antes de empezar sus carreras. Deja un mal sabor en la boca saber que llegan a la conclusión de que deben “sacar algo más al sistema” y después largarse, y es más desolador conocer que algunos han sido aconsejados por sus propios padres. Pero en todo caso, cada uno de ellos tiene el derecho a vivir donde le plazca y la educación gratuita y la formación de alto nivel no es solo para quienes den garantía de que se quedarán sino para todos y todas.

Los planes para atraer a otras tierras a profesionales cubanos son, si los calificamos con suavidad, miserables, porque aprovechan la pobreza y las debilidades de nuestra sociedad y economía para ofrecer el último argumento a quien dudaba.

Pero si no es honesto conspirar para que un país pierda su fuerza profesional, es criminal expulsar los cerebros que quieren vivir aquí, que quieren hacer familias en Cuba, que quieren asistir al crecimiento de los hijos, a la muerte ineludible de los abuelos y al suspenso de los próximos años.

Mucho peor que botar el sofá es botar cerebros en buen estado. Todos los días sabemos de jóvenes que se van del país porque no les han dado un permiso para estudiar fuera de Cuba más tiempo que el que algún funcionario imaginó como correcto, o de otros que no encuentran la forma de tener una casa propia.

Las leyes del bloqueo impiden que un jugador de béisbol cubano permanezca en Cuba y tenga un contrato en las Ligas Mayores por intermedio del INDER, pero nada debía frenar la intención de que el equipo Cuba al Clásico Mundial esté formado por nuestros jugadores emigrados.

El pueblo de Cuba ha demostrado que no se lanza a un precipicio por baratijas y que sabe qué es lo importante de la Revolución y el socialismo. Pero también está seguro de que lo insoportable es que, además de la falta de cosas, también haya que aguantar, de un burócrata cualquiera, la falta de comprensión, de transparencia, de compasión, y también el maltrato, el despilfarro, la mentira, la desinformación.

Para evitar que personas desalmadas arrojen al “plan tareco” lo mejor de Cuba, se debe limitar el poder de los oportunistas, los extremistas, los dogmáticos y los que no confían en la democracia.

Es evidente que en la misma proporción en que el pueblo encuentra la manera de escapar de las penurias con alegría e imaginación, empatando el palo con la manguera, la tubería vieja con la nueva, el sillón destartalado con la pajilla actual, también existe un enjambre de funcionarios empeñados en interponerse entre nosotros y la felicidad.

Nadie tiene derecho a botar cerebros útiles y menos a abandonar a su suerte corazones vitales. Es una urgencia nacional lograr que las personas que deciden jugarse la suerte en la ruleta de la emigración lo hagan por decisión propia y jamás porque los hayan impulsado a salir de su patria.

Hay que aprender de la madre obstinada que todo lo guarda porque sabe que un día servirá. Aquí las cosas no se botan así como así. En las esquinas de nuestros barrios debemos sumar al cartel inocente, que implora más que manda, que no se arroje basura, este otro: “No botar cerebros”.


Tomado de: http://oncubamagazine.com/columnas/no-botar-cerebros/

Michelle Obama, ha descartado postularse algún día a la presidencia.

Conn todo y su alto nivel de popularidad e influencia en el diálogo nacional sobre un amplio abanico de asuntos, la primera dama de EEUU, Michelle Obama, ha descartado postularse algún día a la presidencia.

Michelle Obama. La-Calle-Medio

En una entrevista con Oprah WInfrey, difundida ayer, la primera dama señaló que ocho años en la Casa Blanca han sido años de “sacrificio” y frustraciones para ella y su familia, y aseguró que no le interesa lanzarse al cargo de presidenta.

“Soy muy directa. Si me interesara, lo diría. No ando con juegos… la gente no entiende lo difícil de esto, y no es algo que se le pueda pedir de forma tan ligera a una familia que haga de nuevo”, explicó.

La primera dama afirmó que presenciar como ciudadana el proceso electoral este año fue “doloroso”y, por ejemplo, se vio forzada a responder a las declaraciones vulgares que hiciera el ahora presidente electo, Donald Trump, en un video de 2005 divulgado en octubre pasado.

Contrario a la oposición que enfrentó desde el principio el presidente Barack Obama, la primera dama afirmó, sin mencionarlo por nombre, que su tarea ahora es apoyar a Trump en el periodo de transición, porque “si tiene éxito, todos tenemos éxito”.

“Hubo personas que no apoyaron su presidencia (de Obama). Hubo líderes en el Congreso que no apoyaron su presidencia, algo que no fue bueno para el país”, observó Obama, quien fue objeto de ataques de los conservadores a través de los años.

Trump ha prometido revertir la mayoría de las medidas adoptadas durante la presidencia de Obama y que forman parte de su legado.

Obama dijo que se fue a dormir la noche de elecciones sin conocer al ganador sino hasta el día siguiente cuando se enteró al ver su iPhone.

Aseguró que no le causó sorpresa por cómo iban avanzando los resultados a lo largo del día, y “mentalmente, ya lo había digerido antes de leerlos”.

Por otra parte, la primera dama sugirió que el país “siente la diferencia” entre la esperanza que inspiró Obama y el ambiente enrarecido que se respira ahora, pero insistió en que “la esperanza es un concepto necesario”.

“Barack no habló de esperanza porque pensara que era un buen eslogan para ganar votos. El y yo y tantos otros creemos… ¿Qué más puedes tener si no tienes esperanza?”, dijo.


Tomado de: eldiariony.com/

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El ganador del Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016, otorgado por el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) con motivo del centenario de la muerte del autor de “Azul”, según EFE, fue el cubano  Sergio García Zamora. “Nos honramos en entregarle el Premio Rubén Darío al joven poeta cubano Sergio García Zamora“, dijo el codirector del INC, Luis Morales Alonso, en un acto realizado en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El codirector general del Instituto Nicaragüense de Cultura Luis Morales (i) entrega al poeta cubano Sergio García Zamora como ganador del Rubén Darío. Foto: EFE.

También puedes ver: Publican cien ejemplares del facsímil Cuadernos de hule de Rubén Dario

Sergio García, nacido en Esperanza, Villa Clara, en 1986, es un joven escritor que ha publicado más de siete libros en diferentes editoriales nacionales y extranjeras y recibido una docena de premios, destacó el funcionario.

El Premio Rubén Darío está dotado de 5.000 dólares y la publicación de la obra ganadora fue “Resurrección del Cisne”, que el escritor presentó bajo el pseudónimo de “Phocas el Campesino“.

El jurado consideró que el trabajo es un “homenaje lúcido a grandes poetas de occidente, además de mencionar pintores, músicos y artistas a través de logrados poemas en prosa”, indicó Morales.

Para este concurso las autoridades recibieron 101 poemarios de poetas de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, Canadá, Cuba, Costa Rica, España, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, México y Nicaragua.

El poeta argentino Hugo Francisco Rivella había ganado el Premio de Poesía Rubén Darío 2016, sin embargo, con la obra ganadora había participado en otro concurso y fue descalificado, de acuerdo con los organizadores.

Durante el acto, también lanzaron la convocatoria para el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2017, en conmemoración a los 150 años del natalicio del reconocido poeta nicaragüense (1867-1916).

El Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016 formó parte de las actividades de conmemoración del centenario de la muerte del “príncipe de las letras castellanas”.
Félix Rubén García Sarmiento, “Rubén Darío“, nació el 18 de enero de 1867 en el municipio rural de Metapa, hoy Ciudad Darío, en el norte de Nicaragua, y falleció el 6 de febrero de 1916, a los 49 años, en León.

Rubén Darío, el gran innovador de la poesía en castellano del siglo XX, lideró movimientos literarios en Argentina, Chile, España y Nicaragua.

Según los expertos, Darío es considerado el padre del modernismo en Iberoamérica, que se inició con dos obras suyas, “Azul” (1888) y “Prosas Profanas” (1896), y que concluyó con su muerte en 1916.

De La República

Tomado de: https://verbiclara.wordpress.com/2016/12/08/sergio-garcia-zamora-gano-el-premio-internacional-ruben-dario-2016/

El muchacho de Birán que cambió la historia… (Por: Abel G. Fagundo)

Por: Abel G. Fagundo

Comparto el dolor espiritual por la partida física de Fidel Castro, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, su principal líder y estratega.  Fidel fue un hombre extraordinario –muy distante a la media de los mortales–admiré y admiro su inteligencia, su nacionalismo martiano, su valentía (esa que como dijo Napoleón no se puede ocultar), su conciencia de lo cubano  en el sentido de amplitud histórica; su voluntad y el deseo constante de superación. Supo –quizás desde muy joven- que preguntar es una manera directa para el aprendizaje empírico, luego superponía, intercalaba, fusionaba los datos de sus diferentes métodos para acercarse a una aproximación de la verdad. Llegó a convertirse en un anciano sabio, quizás la última memoria viva de una multiplicidad de acontecimientos trascendentales del siglo XX.

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

Hoy sus amigos y enemigos, sus aliados políticos y sus detractores continuarán el debate antagónico de quienes defienden modelos diferentes, no podría ser de otro modo. No hay liderazgos perfectos y mucho menos revoluciones sin sombras. Sus enemigos fueron los más poderosos del mundo, la línea temporal de su resistencia fue prolongada. Pocos hubieran logrado sobrevivir a semejante oposición de halcones y serpientes y aun así, conservar una parte considerable de su capital político intacto. Podríamos utilizar ahora la tan manida y efectiva frase “la historia se encargará de poner las cosas en su sitio” pero sabemos que la historia que se escribe es casi siempre la de los poderosos, por lo que desde el Sur hay que escribir el doble, el triple, para que nuestras versiones también acompañen a las otras versiones que se distribuyan desde el centro.

En estas últimas horas he sentido vergüenza por algunos, incluso por ciertas personas que sabía contrarias, pero no mezquinas. Rechazo la manera en la que ciertos individuos han festejado con irrespeto la muerte de Fidel, algo que me parece vergonzoso. Con toda naturalidad pueden los opuestos alegrarse por el fin de su rival –sentir alivio tal vez– pero ante adversarios de la talla de Fidel Castro, primero la reverencia, luego el vaso de vino. No soy ingenuo, sé de la temperatura de las pasiones y de lo quebradiza que es la tolerancia. Aun así mi fe en la razón sobrevive cuando leo las declaraciones de otros enemigos que han sabido comprender la diferencia entre la muerte física de un rival y el ejercicio retórico de la batalla, cuando esta no se libra con cañonazos, sino con ideas.

Los comentarios al respecto del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump no hacen más que confirmar los temores más pesimistas. ¿Cómo es posible que en un país de una tradición política tan extensa, semejante personaje ocupe el cargo de Jefe de Estado? Es una pregunta que comienza a responderse – solo el comienzo- si se asume como cierta  la evidente y lamentable crisis sistémica de una gran nación… Y en el resto del mundo a sufrir las consecuencias.

Sus observaciones superficiales y desinformados sobre el fallecimiento de Fidel (aún breves y ceñidas al apretón de los 140 caracteres) pueden interpretarse –por ahora– de dos maneras: 1) Prepara el terreno para desmantelar los progresos alcanzados en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Algo que de ser cierto, lamentaré por los buenos cubanos todos, los de allá y los de acá. 2) El señor es de verdad un ignorante irresponsable que dará muchos dolores de cabeza a los políticos serios con sus patologías narcisistas.

Sus primeras declaraciones contrastan con las del Presidente saliente Barak Obama, quién demuestra que las rivalidades ideológicas no son un justificante para la grosería personal, ni política. Y de paso se observa, sin muchos esfuerzos, las diferencias intelectuales y morales entre ambos.

Hace unos años (no recuerdo el contexto) Eusebio Leal -historiador de la Ciudad de la Habana- le dijo a Fidel en un intercambio verbal “Usted nos ha condenado a tener por siempre un presidente ilustre”… muy alto, muy lejos elevó Eusebio esas  palabras con su habitual y bello español grandilocuente.

La vida biológica de Fidel Castro ha concluido, formo parte de quienes se duelen con la pérdida. Su trayectoria histórica, su legado, sus trasmutaciones en la extensión de la memoria universal, apenas comienzan.


@abelgfagundo