Crónica de un Cardenal que no ha temido llevar la cruz. Blog La Calle Medio

Crónica de un Cardenal que no ha temido llevar la cruz (Por: Diego Alamino Ortega)

Por: Diego Alamino Ortega

En Jagüey Grande, una  pequeña población de la provincia de Matanzas, en la Cuba del año 1936, más precisamente el 18 de octubre, allende a la connotada calle Mora y en brazos de la comadrona Belén, vino al mundo un varón al que llamaron Jaime Lucas. Como fue hijo de Arsenio Ortega y Adela Alamino,  ha llevado durante sus 80 años los apellidos  en el orden que se acostumbra.

Jaime Ortega. cardenal. La Calle Medio Blog

Contaba su mamá,  y no debe contradecírsele, que desde la  pobreza de su ajuar infantil, resaltaba como un niño hermoso. Vivió poco el infante en Jagüey Grande, no obstante alcanzó a que se le celebraran allí  algunos  cumpleaños.  Puede ser que la primera noticia periodística sobre quién ha sido objeto de ellas en  infinidad de oportunidades, quedara estampada  en el periódico local jagüeyense,  El Clarín,  del 23 de octubre de 1938: “Para festejar el cumpleaños del monísimo niño Jaimito Ortega, sus padres ofrecieron entre sus múltiples amiguitos una piñata y un rico helado: fue un día encantador para el nene y sus progenitores; yo les deseo igual dicha”;  y firma,  Maruja.

Sorprende que hoy, adentrados en el siglo XXI no exista prensa escrita en Jagüey Grande, cuando hay constancia que  desde 1900 empezaron a latir las inquietudes periodísticas de los jagüeyenses,  y  que con el establecimiento en  1918  del poeta Agustín Acosta en esos lares,  se elevaran,  al confluir con las literarias y culturales. Curioso es ver en El Clarín el nombre de  Arsenio Ortega como Director, hombre que  no fue propiamente de letras y aunque se ha dicho de él  comerciante, fue más bien un empleado del comercio,  y de otros muchos menesteres que le permitieran sustentar a su familia.

En los  Ortega no solo Arsenio,  gozaba de inquietudes periodísticas, además de políticas y filosóficas; Juan Francisco en el año 1929 integró la célula del Partido Comunista constituida en Jagüey Grande, una de las primeras en Cuba y pasó toda su vida apegado a su ideología, lo que le trajo persecuciones y encarcelamientos. Domingo, católico ferviente, ejemplo de  maestro y ciudadano, puso el magisterio y el  periodismo en bien de su pueblo. Pilar aglutinador de esta familia lo fue Esperanza Díaz, viuda de Ortega, católica sin subterfugios, no era dada a dejar pasar momentos que la llenaban de inspiración y en  enero de 1959  brotaron del su alma simple unos versos dando bienvenida al “Año de la Libertad”: “…y vino con gran valor/ el poderoso Fidel/ salvando la Patria mía/ de la odiosa tiranía”…Las penurias de la familia Alamino no podían dejar otra heredad a Jaimito que una inmaculada limpieza de espíritu.

Cuando tenía cinco años, el niño residente en tierra adentro,  vio el mar por primera vez y quedó prendado de la  vista que ofrece Matanzas al viajero arribante;  en este caso los que llegaban  lo hacían para permanecer en la ciudad en busca de nuevas perspectivas;  trabajo,  y  estudios para el muchacho.

La enseñanza Primaria la vence en el prestigioso colegio matancero “Arturo Echemendía”, lo que le permite acceder al bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, de donde egresa como Bachiller en Ciencias y Letras en 1955. Este período convulso  de los años 50 hacen despertar en los jóvenes,  inquietudes acerca del presente y futuro de Cuba, las cuales comparte con sus compañeros de fe en la Acción Católica: René Fraga Moreno, Franklin Gómez de la Fuente y José Luis Dubrock, que a la postre entregarían sus vidas antes de poder llegar a ver cumplidas sus aspiraciones. La preocupación por el prójimo, la de llevar auxilio material y espiritual a los necesitados, que ya realizaba desde la Acción Católica, despierta en  el joven la vocación sacerdotal, ingresando con 19 años de edad en el Seminario Diocesano “San Alberto Magno de Matanzas”, dirigido por los Padres de las Misiones Extranjeras de Quebec, Canadá.

En la extensa  familia Ortega-Alamino, de 7 hermanos por cada parte,  y  a pesar de su profesión de fe católica, no había habido nunca una  vocación de religioso o religiosa, por lo que para algunos resultó una sorpresa  aquel abrazo a la cruz del joven, que se vislumbraba como el primer profesional universitario de la familia: arquitecto, médico…, en contraste con  lo que pudiera esperarse, fue Juan, el comunista, el que mejor entendió la  decisión del sobrino, quizás porque él,  en otro sentido casi igual,  hubo de experimentar lo mismo.

Los años finales  de la década del 50 transcurren para Jaime en el Seminario quién  no estuvo ajeno a la participación patriótica de muchos católicos que dieron su sangre o  cooperaron directa o indirectamente con el derrocamiento de Batista,  además  ver bajar de la  Sierra Maestra a los soldados rebeldes ataviados con collares hechos de semillas,  con cruces e imágenes de la Virgen de la Caridad del Cobre y la compañía de un sacerdote que vestía sotana verde olivo y lucía grados de Comandante en reconocimiento de su jerarquía dentro de la tropa, aunque nunca empuñó un fusil. Para el  Moncada, para el Granma, para ir a la Sierra, para incorporarse a la lucha revolucionaria, no se preguntó acerca de creencias; allí estuvieron Frank y José Antonio.

Sale el seminarista hacia  Canadá para estudiar Teología en el año 60 y permanece allí,  en esos  estudios,  hasta 1964. Si el contexto cubano de los 50 resultó convulso, no lo fue menos el período inicial de la triunfante Revolución, invasión de Girón, Crisis de Octubre, leyes revolucionarias que lesionaron a la oligarquía que disfrutaba de las escuelas privadas, muchas de ellas católicas, otras protestantes,  se conspira contra la Revolución, éxodo hacia EEUU, se nacionalizan los  colegios religiosos y  sacerdotes y religiosas que los atendían tuvieron que abandonar el país, aparecen fricciones intensas entre Revolución y religión y se duda si Jaime pueda regresar a Cuba como sacerdote; la familia consciente de lo que está ocurriendo en el país, no cree conveniente  que regrese a Cuba, pero ¿cómo alguien que se abrazó a la cruz para servir a su pueblo  puede mantenerse alejado de él?, y en una coyuntura que se da de permitir la entrada de sacerdotes, regresa a Cuba  y el 2 de agosto  de 1964 es ordenado en la Catedral de Matanzas y poco después nombrado Vicario Cooperador en el municipio Cárdenas.

En 1965 se establecieron las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo,  a los cuales se llamaba  a  través del Servicio Militar Obligatorio y que según la concepción educativa gubernamental prevaleciente incorporaba a “jóvenes que no habían tenido la mejor conducta ante la vida, que habían tomado una senda equivocada y tenían el fin de ayudarlos para que pudieran encontrar un camino acertado que les permitiera incorporarse a la sociedad plenamente”. La contrastación de  este supuesto en la práctica negó las posibles buenas intenciones, dejando un rosario de resentimientos y muy pocos frutos educativos, derivados de una experiencia traumática. El joven sacerdote fue llamado a incorporarse a la UMAP con la  comprensión de  que era la cruz que debía cargar por su profesión de fe, el sufrimiento familiar fue grande, pero el sacerdote sabía que se encontraba dentro del pueblo que debía servir.

Después de los 8 meses “vividos” como el Padre Jaime en la UMAP, regresó al ejercicio del ministerio sacerdotal en su pueblo natal y poblados adyacentes: Agramonte y Torriente, a los cuáles se trasladaba como todo cubano de a pie y se le veía asistir como comensal a un comedor popular. Aquí en algún momento tuvo la oportunidad de estar acompañado por sus padres,  pero también sufrir la angustia  de ver penosamente morir a su progenitor a solo 56 años.

A la  Iglesia de Jagüey Grande  se le caía en pedazos el techo y ante las carencias de la institución el sacerdote decidió retirar las tejas y pasar los oficios a un pequeño  local adyacente, esto resultó de profundo   pesar para el presbítero que tuvo que cargar con la cruz  de ver una Iglesia deteriorada doblemente, en lo material y en lo espiritual;  la Iglesia católica es emblemática para los jagüeyenses pues en su frontis reza una tarja donde la Academia de Historia reconoce que el 10 de febrero de 1869 ondeó por primera vez en Jagüey Grande la bandera cubana. Corrían tiempos  en que se trataba de que no se pronunciara  el nombre de Dios, lo cual llegó a tal punto que se trató de omitir públicamente en el testamento político de José Antonio Echeverría una invocación que hiciera a Dios; la intervención de Fidel Castro redimió el error..

En la próxima estación fue párroco de la Catedral de Matanzas, residiendo con su madre allí mismo,  en un pequeño espacio. Oficiaba también en las Iglesias de Pueblo Nuevo, Cidra y Santa Ana, a la vez que impartía clases de Teología en el Seminario San Carlos y San Ambrosio en La Habana. Se le veía rodeado de jóvenes,  algunos de los cuales eran estudiantes de la naciente Universidad de Matanzas,  tiempos aún  de incomprensión, cuando no se permitía a un estudiante ser Alumno Ayudante o se limitaba el acceso a algunas carreras por motivos de  filiación religiosa. Es consagrado obispo de Pinar del Río en la propia Catedral de Matanzas, en 1979 y marcha hacia esa diócesis, que asumió como parte de sí mismo y  desde el ministerio pastoral. Casi tres años completos permaneció el obispo en Pinar del Río, cuando en 1982 toma posesión en la Santa Iglesia Metropolitana Catedral de La Habana como Arzobispo de la Sede Metropolitana de San Cristóbal de La Habana,  una diócesis que abarca La Habana, las actuales provincias de Mayabeque y Artemisa y la Isla de la Juventud, pero antes que nada La Capital de Todos los Cubanos, lugar donde en última instancia se deciden los destinos del país.  Esto sobrecoge el alma de aquél cubano,  que con solo 45 años,  la Divina Providencia lo ha situado en el ojo del huracán de pasiones, coincidentes y encontradas,  que desde 1959 viene caracterizando el contexto cubano.

De 1982 a 1985 se desarrolla en toda Cuba algo que se llamó Reflexión Eclesial Cubana (REC), tiempo de renovación y reflexión pastoral como preparación al primer Encuentro  Nacional Eclesial Cubano (ENEC) celebrado en 1986. La Iglesia cubana salía de un extenso letargo y se dinamizaba, se ponía a tono con la realidad con la que  debía convivir y con la que exigía convivir como parte de ella. El Arzobispo de La Habana animador de estas ideas desde su ministerio pastoral,  ha abogado porque Cuba se construya entre todos los cubanos, de aquí y de allá,  y  que el católico desde su posición de obrero, campesino, profesional, intelectual, sin tratarse de “ellos” o “nosotros”, sin significarse como grupo,  contribuyan con el desarrollo de su país.  Por la misma razón el Arzobispo se ha manifestado en oposición al éxodo que ha caracterizado el comportamiento del cubano de los últimos tiempos,  que a la vez que divide a la familia, priva al que se va de  aportar a la construcción de su país. Objetivos claros y santos los de la Iglesia, lo que ha hecho bien ha sido obra del Señor, lo que haya hecho mal… es obra del ser humano.

En 1994, llega otro momento importante para el Arzobispo y es cuando Juan Pablo II le impusiera la birreta roja y el anillo cardenalicio, como símbolos de su título de Cardenal de la Iglesia Católica. A pesar de la difíciles situaciones de Período Especial,  200 cubanos acompañaron al Vaticano al Arzobispo, algunos familiares fueron con él y en particular su mamá,  quien lo había acompañado durante su peregrinar, matancero, pinareño y habanero, ahora estaba con él, en el momento posiblemente más importante de su vida. ¡Ahora nuevamente Cuba tenía un Cardenal!

El hoy  Cardenal tiene en su haber más de medio siglo de trabajo consagrado, durante ese tiempo ha fomentado la creación de nuevas parroquias, la reconstrucción de más de 50 iglesias y casas parroquiales, el establecimiento de la casa “Jean Marie Vianney”, sede principal de las sesiones de la Asamblea General de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y sitio donde se originan encuentros diocesanos nacionales y retiros espirituales. Ha sido electo por varios períodos presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba es integrante en la actualidad de la Curia Romana, donde es miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y de la Pontificia Comisión para América Latina,

Muchos han ayudado al Cardenal a cargar con la cruz que ha entrañado el ejercicio de su ministerio pastoral en bien de su pueblo, no obstante otros se empeñan desde dentro de Cuba, desde fuera y hasta desde dentro de la propia Iglesia por empedrárselo.  Acontecimientos recientes en los que ha tenido una participación decisiva  como la liberación de prisioneros, le han valido duras  y ofensivas críticas,  quizás de aquellos que no entienden de la misericordia. Por su participación en el restablecimiento de relaciones Cuba-EEUU y por su actitud comunicativa con las autoridades cubanas le han adjudicado  calificativos y comentarios que un ciudadano decente se niega a pronunciar.

En cuanto a los intentos de acercamiento diplomático que venían haciéndose  entre Cuba y EEUU, la participación del Cardenal Ortega resultó relevante;  estas son las  evidencias en síntesis: El  senador norteamericano Leahy  envío un mensaje a Ortega Alamino solicitándole su ayuda con miras a  animar al Papa para que se involucrara en la solución de la  situación de las relaciones Cuba-EEUU, que tenían como punto neurálgico a  Los Cinco Héroes y a Alan Gross.  El purpurado contestó positivamente,  a la vez que  solicitó algo en concreto  para  presentar al Sumo Pontífice. La concreción llegó en  carta  en la que se solicitaba que el Papa, pusiera  a Cuba en su agenda en la entrevista que muy pronto tendría con  el  Presidente  Obama; otras misivas con iguales intenciones y otras vías, se hicieron llegar al Vaticano. La visita del  Presidente de EEUU se realizó y el asunto fue tratado, con buena disposición de la parte norteamericana. Pasado algún tiempo  no se habían presentado avances perceptibles, por lo que el Sumo Pontífice encarga al Cardenal Ortega que entregue al Presidente cubano y al norteamericano cartas instándolos al establecimiento de una nueva fase de las relaciones. Si para el Cardenal Ortega no resultaba difícil entrevistarse con el Presidente de su país, con el de EEUU sí. Altos dignatarios de la Iglesia Católica que tenían canal de comunicación con el Presidente norteamericano se brindaron para hacer la entrega a Obama, pero la carta, cuyo texto no se ha divulgado aún, por decisión papal debía entregarla el Cardenal Ortega personalmente. El Cardenal McCarrick   uno de los que se ofreció a entregar la carta al Presidente norteamericano facilitó un encuentro secreto entre Ortega y Obama. Ortega ofreció una conferencia en la Georgentown University, que justificaba su presencia en Washington y discretamente se dirigió a la Casa Blanca, donde en sus jardines,  se reunió con el Presidente norteamericano, su visita no fue asentada en el registro de visitantes para que no trascendiera. El mensaje trasmitido por el Cardenal Ortega a los dos presidentes contribuyó significativamente a desbloquear las negociaciones, ambos recibieron con beneplácito, la visita que les hiciera el Cardenal Ortega como enviado del Papa.

Los negociadores cubanos y norteamericanos fueron invitados al Vaticano y si en  Canadá habían sido estrictamente diplomáticos y binacionales los encuentros, ahora estaban mediados por el Cardenal Parolini, Secetario de Estado de Vaticano, al que se unió el Cardenal Ortega.

Los resultados finales de estas negociaciones, realizadas en forma muy discreta y  en las que estuvieron involucradas muchas personas,  de diferentes orientaciones políticas y filosóficas,  pero con diáfanos  intereses en  hallar una reconciliación entre Cuba y EEUU,  son  ya ampliamente conocidos;  la actuación del Cardenal Ortega, progresivamente se ha estado revelando  y muestran la humildad  y contundencia con que asumió lo que  la Divina Providencia  le deparó.

Obama apenas llegado a Cuba tuvo la deferencia de devolverle la memorable visita que Ortega le hiciera en la Casa Blanca;  allí en la Catedral de La Habana recibió el Cardenal cubano al Presidente norteamericano con su familia, esta vez sin secretos.

Ortega Alamino,  en 2011 a los 75 años de edad, cumpliendo  regulaciones eclesiales  había solicitado al Papa su renuncia como Arzobispo, la cual no se hizo efectiva hasta arribar a los 80; ahora el Cardenal Ortega es Arzobispo Emérito y  continúa apegado a la cruz en  su servicio pastoral y como Príncipe de la Iglesia Católica.


Cada trabajo expresa la opinión del autor y no necesariamente los puntos de vista de quienes editan este blog.

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA PARA LINA ¡YA!

Origen: PREMIO NACIONAL DE LITERATURA PARA LINA ¡YA!

Por Laura Rodríguez Fuentes

La belleza de lo entendible, último poemario suyo, fue uno de los textos presentados este 30 de marzo en el Programa Literario.

La poesía es un don. Se nace con la capacidad de escribir versos o no. Lina de Feria recibió de los dioses la doble cualidad de cautivar almas, de provocar inmensos placeres o dolores infinitos con su pluma. Se llora con ella, se siente un goce absoluto.

El poemario La belleza de lo entendible salió a la luz muy tarde el pasado año cuando la feria estuvo dedicada a ella. Se presenta, entonces, en esta edición siguiente.

libro-la-belleza-de-lo-entendible--lina-de-feria

El poemario de Lina de Feria fue presentado este 30 de marzo en Santa Clara. (Foto: Carolina Vilches Monzón)

«Reúne clásicos mías, que la gente pide siempre y, también, mucho material inédito —explica ella—. Algunos fueron escritos a la edad de quince años. Bastante completa, para ser una antología que reúna parte de mi obra, que es muy amplia».

Lina de Feria te estruja el corazón, te hace desear que no cante ni un pájaro, que los autos detengan su andar cuando lee sus poemas en público. Es también,  de las poetisas imprescindibles en la historia cubana, a la que nunca han otorgado el Premio Nacional de Literatura. Nadie se lo ha explicado nunca, Lina tampoco sabe por qué.

«Yo no puedo tener un criterio exacto sobre ese asunto. La realidad es que hay mucha gente que cada vez que otorgan el premio, y no me incluyen, forma una especie de movimiento, como el de los indignados. Te hablo de increíbles figuras, de mucho respeto en el arte, hasta del propio pueblo.

«Ya yo estoy casi de salida, pero sí creo que se han cometido ciertas banalidades a través de la existencia de los premios nacionales.  No lo digo porque yo no esté incluida, pero, por ejemplo, que no tuvieran en cuenta a Serafina Núñez, a Rafaela Chacón y una serie de escritores importantes, te da la medida de que existe causalidad y casualidad en ello. Dicen que me tiene que llegar el jurado especial que sea el que dictamine. De todas formas, si tengo tantos indignados a mi favor, creo que soy popular».

¿Lina, usted sigue escribiendo poesía?, le pregunto cuando difumina la sonrisa que le causó su última afirmación. «Claro que sí, saco este álbum y tres libros más, uno de ellos para niños. Yo sigo escribiendo siempre».

Tomado de Vanguardi

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

por Guillermo Rodríguez Rivera

El pasado miércoles 25 de enero a eso de las diez de la mañana, el canal Educativo 1, de nuestra televisión nacional, trasmitió un programa dirigido a estudiantes – presumo que de nivel medio – dedicado a explicar e ilustrar el rico proceso de la música popular cubana.

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

No soy crítico de nuestra televisión, que tiene varios canales que trasmiten las 24 horas del día y acaso necesitaría de algunas personas que vigilaran, chequearan esas casi inacabables emisiones, muchas de las cuales recorren la longitud de la larga isla que es Cuba y, claro, también llegan a Isla de la Juventud y a los múltiples cayos que conforman el archipiélago cubano e, incluso, pueden difundirse fuera del país.

Difundir información errónea es censurable en cualquier medio de comunicación, porque el receptor supone la veracidad del medio que consulta y no tiene por qué conocer, con el rigor de un especialista, la materia que está difundiendo el medio; seguramente esa necesidad de saber es uno de los motivos por lo que está valiéndose del medio en cuestión.

La exigencia de comunicar una información cierta es válida para cualquier medio, pero lo es con más énfasis para la televisión, por la enorme amplitud del público al que llega y por la certidumbre que ese público le atribuye a sus afirmaciones. Pero si esa afirmación falsa se trasmite en un espacio destinado a la enseñanza, entonces es imperdonable que se falte a la verdad porque,  quien lo hace,  defrauda el deseo de aprender del estudiante que lo escucha.

Yo  no pude ver enteramente el programa. Sintonicé el canal Educativo cuando las conductoras del programa hablaban de Benny Moré y daban el dato de que nació en febrero de 1919. En el país se han editado dos diccionarios de la música cubana: el de Helio Orovio en 1992 y el más reciente de Radamés Giro. Quien consulte cualquiera de los dos, se entera de que Benny nació el 24 de agosto de 1919.

Enseguida las conductoras explicaron que el formato de orquesta llamado charanga,donde los violines y la flauta desplazan a los metales de la anterior orquesta típica, aparece en los años cincuenta, cuando la charanga surge hacia 1910.

El programa afirma que Formell y Los Van Van influyen en la aparición de la orquesta de Elio Revé y en el trabajo de Chucho Valdés, pero Formell se inicia como bajista de la propia orquesta Revé, fundada mucho antes de la aparición de Los Van Van. Desde antes de la aparición de Formell,  se conocía también el trabajo del gran músico que es Chucho Valdés, que hace una música completamente diferente a la de Los Van Van.

No es cierto que la aparición del grupo de Experimentación Sonora del ICAIC determinara la aparición de la Nueva Trova, sino al revés:  el GES se funda para darle un lugar a los iniciadores de la Nueva Trova (Pablo, Silvio, Noel) por entonces no admitidos por la televisión cubana. El GES incorpora nuevas figuras, como Sara González y Amaury Pérez. Pero no compuso la música usada en todas las películas del ICAIC, como aseguraba el programa.

Al presentar la salsa, el programa debía explicar que no es un género musical, sino el nombre comercial que el empresario italoamericano Jerry Masucci le da a la fusión de todos los géneros bailables del Caribe hispánico.

Por supuesto que no culpo de esto a las simpáticas conductoras del espacio, que apenas estaban repitiendo el defectuoso guión que le entregaron.

En Cuba hay numerosas personas con la autoridad intelectual necesaria para evitar esos lamentables errores en un programa que quiere relacionar a nuestros jóvenes con la música popular cubana, acaso la más famosa de las artes de Cuba.


Tomado de: http://segundacita.blogspot.com/

Discurso de Meryl Streep contra Donald Trump

Sin siquiera mencionar su nombre, la aclamada actriz fustigó al presidente electo de Estados Unidos por humillar a los débiles durante la ceremonia de los Globos de Oro.

Con la voz entrecortada, Meryl Streep decidió asumir una postura política sobre los preocupantes tiempos que se avecinan para Estados Unidos. La aclamada actriz se convirtió este domingo durante la ceremonia de los Globos de Oro en la más firme defensora de los extranjeros y de la libertad, además de mostrar un rotundo rechazo a la violencia, especialmente la fomentada desde lugares públicos.

Tras agradecer emocionada el premio Cecil B.De Mille a su carrera en la 74 edición de los Globos de Oro, la veterana actriz pronunció el más claro alegato contra el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sin siquiera mencionarlo.

Este fue su discurso completo:

 “Los amo a todos. Tendrán que perdonarme, he perdido mi voz al lamentarme a gritos este fin de semana y he perdido la cabeza a veces este año, así que tengo que leer. Gracias, Hollywood Foreign Press (asociación de prensa extranjera de Hollywood), sólo para recoger lo que Hugh Laurie dijo, ustedes y todos nosotros en esta sala, realmente, pertenecemos a los segmentos más vilipendiados de la sociedad estadounidense en este momento. Piénsenlo: Hollywood, los extranjeros y la prensa. Pero, ¿quiénes somos, y qué es Hollywood de todos modos?

Es sólo un montón de gente de otros lugares. Nací y crecí y me educé en las escuelas públicas de Nueva Jersey; Viola [Davis] nació en una cabaña en Carolina del Sur y se crió en Central Falls, Rhode Island; Sarah Paulson nació en Florida, criada por una madre soltera en Brooklyn; Sarah Jessica Parker era una de siete u ocho hermanos de Ohio; Amy Adams nació en Vicenza, Veneto, Italia; Y Natalie Portman nació en Jerusalén. ¿Dónde están sus certificados de nacimiento? Y la bella Ruth Negga nació en Addis Abeba, Etiopía, creció en Irlanda y está aquí nominada por interpretar a una chica de Virginia. Ryan Gosling, como todas las personas más agradables, es canadiense. Y Dev Patel nació en Kenia, creció en Londres, y aquí está interpretando a un indio criado en Tasmania. Así que Hollywood está repleto de forasteros y extranjeros, y si los echamos a todos, no tendrán nada que ver sino fútbol americano y las artes marciales mixtas, que no son las artes.

El único trabajo de un actor es entrar en las vidas de personas que son diferentes a nosotros y permitirles sentir lo que se siente, y hubo muchas, muchas, muchas actuaciones poderosas que hicieron exactamente eso, trabajos sobrecogedores, compasivos. Pero hubo una actuación este año que me aturdió, me clavó estacas en mi corazón. No porque fuera buena, no tenía nada de bueno. Pero fue eficaz y cumplió su función. Hizo que su audiencia pretendida riera y mostrara sus dientes. Era el momento en que la persona que pedía sentarse en el asiento más respetado de nuestro país imitaba a un reportero discapacitado. Alguien al que superó en privilegios, poder y la capacidad de responder. Me rompió el corazón cuando lo vi y todavía no puedo sacarlo de la cabeza porque no estaba en una película, era la vida real. Y este instinto de humillar cuando es modelado por alguien en una plataforma pública, por alguien poderoso, gotea en la vida de todo el mundo porque da permiso para que otras personas hagan lo mismo. La falta de respeto invita a la falta de respeto, la violencia incita a la violencia, y cuando los poderosos usan su posición para intimidar a los demás, todos perdemos.

Bueno, esto me lleva a la prensa. Necesitamos que la prensa con principios obligue al poder a rendir cuentas, que les llamen al banquillo por cada escándalo. Es por eso que nuestros fundadores consagraron la prensa y sus libertades en nuestra Constitución. Así que sólo pido a la famosa y acaudalada Hollywood Foreign Press y a todos los miembros de nuestra comunidad que se unan a mí para apoyar al Comité para la Protección de los Periodistas porque vamos a necesitar que avancen y ellos nos necesitarán para salvaguardar la verdad.

Una cosa más: una vez, cuando estaba de pie en el set un día lloriqueando por algo, íbamos a trabajar durante la comida o las largas horas o lo que sea, Tommy Lee Jones me dijo, ¿el solo hecho de ser actor no es un privilegio, Meryl? Sí lo es, y tenemos que recordarnos los unos a los otros el privilegio y la responsabilidad de la empatía del actor. Todos deberíamos estar muy orgullosos del trabajo que Hollywood honra aquí esta noche. Como mi amiga, la querida difunta Princesa Leia me dijo, tomen su corazón roto, y conviertanlo en arte. Gracias”.


Tomado de:http://www.semana.com/cultura/articulo/discurso-de-meryl-streep-contra-donald-trump-en-los-globos-de-oro-2017/511745# 

Donald Trump.Calle Medio

Empieza la era Trump…Por Ignacio Ramonet

Unos días después del acuerdo entre Rusia y Turquía que permitió acabar con la interminable batalla de Alepo, leí en un célebre semanario francés el siguiente comentario: “La permanente crisis de Oriente Medio está lejos de resolverse. Unos piensan que la solución pasa obligatoriamente por Rusia, mientras que otros creen que todo depende de Turquía. Aunque lo que queda claro ahora es que, de nuevo y definitivamente –por lo menos cabe desearlo–, Rusia tiene en sus manos los argumentos decisivos para poner punto final a esa crisis”. ¿Qué tiene de particular este comentario? Pues que se publicó en la revista parisina L’Illustration… el 10 de septiembre de 1853.
O sea, hace ciento sesenta y tres años la crisis de Oriente Medio ya era calificada de “permanente”. Y es probable que lo siga siendo… Aunque un parámetro importante cambia a partir de este 20 de enero: llega un nuevo presidente de Estados Unidos a la Casa Blanca: Donald Trump. ¿Puede esto modificar las cosas en esta turbulenta región? Sin ninguna duda, porque, desde finales de los años 1950, Estados Unidos es la potencia exterior que mayor influencia ejerce en esta área y porque, desde entonces, todos los presidentes estadounidenses, sin excepción, han intervenido en ella. Recordemos que el caos actual en esta zona es, en gran parte, la consecuencia de las intervenciones militares norteamericanas decididas, a partir de 1990, por los presidentes George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush, y por el (más reciente) azorado apoyo a las “primaveras árabes” estimuladas por Barack Obama (y su secretaria de Estado Hillary Clinton).
Aunque globalmente la línea que defendió el candidato republicano durante su campaña electoral fue calificada de “aislacionista”, Donald Trump ha declarado en repetidas ocasiones que la Organización del Estado Islámico (OEI o ISIS por sus siglas en inglés) es el “enemigo principal” de su país y que, por consiguiente, su primera preocupación será destruirlo militarmente. Para alcanzar ese objetivo, Trump está dispuesto a establecer una alianza táctica con Rusia, potencia militarmente presente en la región desde 2015 como aliada principal del Gobierno de Bachar el Asad. Esta decisión de Donald Trump, si se confirma, representaría un espectacular cambio de alianzas que desconcierta a los propios aliados tradicionales de Washington. En particular a Francia, por ejemplo, cuyo Gobierno socialista –por extrañas razones de amistad y negocios con Estados teocráticos ultrarreaccionarios como Arabia Saudí y Qatar– ha hecho del derrocamiento de Bachar el Asad, y por consiguiente de la hostilidad hacia el presidente ruso Vladímir Putin, el alfa y el omega de su política exterior (1).
Donald Trump tiene razón: las dos grandes batallas para derrotar definitivamente a los yihadistas del ISIS –la de Mosul en Irak y la de Raqqa en Siria– aún están por ganar. Y van a ser feroces. Una alianza militar con Rusia es, sin duda, una buena opción. Pero Moscú tiene aliados importantes en esa guerra. El principal de ellos es Irán, que participa directamente en el conflicto con hombres y armamento. E indirectamente pertrechando a las milicias de voluntarios libaneses chiíes del Hezbolá.
El problema para Trump es que también repitió, durante su campaña electoral, que el pacto con Irán y seis potencias mundiales sobre el programa nuclear iraní, que entró en vigor el 15 de julio de 2015 y al que se habían opuesto duramente los republicanos en el Congreso, era “un desastre”, “el peor acuerdo que se ha negociado”. Y anunció que otra de sus prioridades al llegar a la Casa Banca sería desmantelar ese pacto que garantiza la puesta bajo control del programa nuclear iraní durante más de diez años, a la vez que levanta la mayoría de las sanciones económicas impuestas por la ONU contra Teherán.
Romper ese pacto con Irán no será sencillo, pues se firmó con el resto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, el Reino Unido, Rusia) y Alemania, a los que Washington tendría que enfrentarse. Pero es que, además, como se ha dicho, el aporte de Irán en la batalla contra el ISIS, tanto en Irak como en Siria, resulta fundamental. No es el momento de enemistarse de nuevo con Teherán. Moscú, que ve con buenos ojos el acercamiento de Washington, no aceptará que esto se haga a costa de su alianza estratégica con Teherán.
Uno de los primeros dilemas del presidente Donald Trump consistirá, pues, en resolver esa contradicción. No le resultará fácil. Entre otras cosas porque su propio equipo de halcones, que acaba de nombrar, parece poco flexible en lo que respecta a las relaciones con Irán (2).
Por ejemplo, el general Michael Flynn, su asesor de Seguridad Nacional (lo que Henry Kissinger fue para Ronald Reagan), está obsesionado con Irán. Sus detractores le definen como “islamófobo” porque ha publicado opiniones que muchos consideran abiertamente racistas. Como cuando escribió en su cuenta de Twitter: “El temor a los musulmanes es perfectamente racional”. Flynn participó en las campañas para desmantelar las redes insurgentes en Afganistán y en Irak. Asegura que la militancia islamista es una “amenaza existencial a escala global”. Igual que Trump, sostiene que la Organización del Estado Islámico es la “mayor amenaza” a la que se enfrenta EE.UU. Cuando fue director de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (AID), de 2012 a 2014, dirigió la investigación sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasi, en Libia, el 11 de septiembre de 2012, en el que murieron varios “marines” y el embajador norteamericano Christopher Stevens. En aquella ocasión, Michael Flynn insistió en que el objetivo de su agencia, como el de la CIA, era “demostrar el papel de Irán en ese asalto” (3). Aunque jamás haya habido evidencia de que Teherán tuviera cualquier participación en ese ataque. Curiosamente, a pesar de su hostilidad hacia Irán, Michael Flynn está a favor de trabajar de manera más estrecha con Rusia. Incluso, en 2015, el general viajó a Moscú, donde fue fotografiado sentado al lado de Vladímir Putin en una cena de gala para el canal estatal de televisión Russia Today (RT), en el que ha aparecido regularmente como analista. Posteriormente, Flynn admitió que se le pagó por hacer ese viaje y defendió al canal ruso diciendo que no veía “ninguna diferencia entre RT y el canal estadounidense CNN”.
Otro antiiraní convencido es Mike Pompeo, el nuevo director de la CIA, un ex militar graduado de la Academia de West Point y miembro del ultraconservador Tea Party. Tras su formación militar fue destinado a un lugar de extrema tensión durante la Guerra Fría: patrulló el “Telón de Acero” hasta la caída del Muro de Berlín en 1989. En su carrera como político, Mike Pompeo formó parte del Comité de Inteligencia del Congreso y se destacó en una investigación que puso contra las cuerdas a la candidata demócrata Hillary Clinton por su pretendido papel durante el asalto de Bengasi. Ultraconservador, Pompeo es hostil al cierre de la base de Guantánamo (Cuba) y ha criticado a los líderes musulmanes de Estados Unidos. Es un partidario decidido de dar marcha atrás con respecto al tratado nuclear firmado con Irán, al que califica de “Estado promotor del terrorismo”.
Pero quizás el enemigo más rabioso de Irán, en el entorno de Donald Trump, es el general James Mattis, apodado “Perro Loco”, que estará a cargo del Pentágono (4), o sea, ministro de Defensa. Este general retirado de 66 años demostró su liderazgo militar al mando de un batallón de asalto durante la primera guerra del Golfo en 1991; luego dirigió una fuerza especial en el sur de Afganistán en 2001; después comandó la Primera División de la Infantería de Marina que entró en Bagdad para derrocar a Sadam Hussein en 2003; y, en 2004, lideró la toma de Faluya en Irak, bastión de la insurgencia suní. Hombre culto y lector de los clásicos griegos, es también apodado el “Monje Guerrero”, alusión a que jamás se casó ni tuvo hijos. James Mattis ha repetido infinitas veces que Irán es la “principal amenaza” para la estabilidad de Oriente Medio, por encima de organizaciones terroristas como el ISIS o Al Qaeda: “Considero al ISIS como una excusa para Irán para continuar causando daño. Irán no es un enemigo del ISIS. Teherán tiene mucho que ganar con la agitación que crea el ISIS en la región”.
En materia de geopolítica, como se ve, Donald Trump va a tener que salir pronto de esa contradicción. En el teatro de operaciones de Oriente Próximo, Washington no puede estar –a la vez– a favor de Moscú y contra Teherán. Habrá que clarificar las cosas. Con la esperanza de que se consiga un acuerdo. De lo contrario, hay que temer la entrada en escena del nuevo amo del Pentágono, James Mattis “Perro Loco”, de quien no debemos olvidar su amenaza más famosa, pronunciada durante la invasión de Irak: “Vengo en son de paz. No he traído artillería. Pero, con lágrimas en los ojos, les digo esto: si me fastidian, los mataré a todos”.
————————————————————
(1) Aunque, como se sabe, hay elecciones el próximo mes de mayo en Francia, a las cuales el actual presidente socialista François Hollande, muy impopular, ha decidido no volverse a presentar. El candidato conservador con mayores posibilidades de ganar, François Fillon, ha declarado, por su parte, que reorientará la política exterior francesa para normalizar de nuevo las relaciones con Moscú.
(2) Léase Paul Pillar, “Will the Trump Administration Start a War with Iran?”, The National Interest, 7 de diciembre de 2016.
(3) Léase The New York Times, 3 de diciembre de 2016.
(4) James Mattis necesitará que el Congreso le conceda una excepción para esquivar la ley que exige que pasen siete años entre salir del Ejército y acceder a la jefatura del Pentágono.

No Botar Cerebros

De todos los problemas que tenemos en este archipiélago, uno que empobrece y da una tristeza descomunal, es la noticia de que alguien muy querido, muy inteligente, un gran profesional, un gran deportista, una doctora “de puntería”, un científico laureado, una actriz antológica, ha decidido irse a vivir a otro país.

A operar caderas en América del Sur, a batear jonrones en las Grandes Ligas, a patentar vacunas en una tierra recóndita, a contar chistes en la televisión de Miami. Todos los días pierde Cuba un ejército de gente valiosa, para su familia y para nuestra cultura.

A este mal se le llama “robo de cerebros”, que como sabemos es una enfermedad que sufren los países pobres pero con altos estándares educacionales. No solo Cuba pierde miles de personas buenas cada año; también le sucedió así a los países socialistas de Europa del Este, cuando Occidente ofrecía, en apariencia, una vida más luminosa.

Con el “robo de cerebros” hay que convivir. Es imposible detener a profesionales, sobre todo jóvenes, que pueden ganar diez veces más salario en otros países; es imposible parar la sangría de peloteros que saben que pueden firmar un contrato que los hará millonarios en un pestañazo.

Cuando el Estado cubano ha decidido tomar medidas para controlar el abandono de Cuba de personas tan importantes para nosotros, casi siempre han sido extremas y han limitado el derecho inalienable a vivir en donde crea cada cual que deba hacerlo. Esta tentación podía haber sido matizada si le hubieran preguntado al sabio pueblo, que no odia a quien se va sino que lo extraña.

Es triste saber que muchos estudiantes universitarios tienen el plan de irse de Cuba desde antes de empezar sus carreras. Deja un mal sabor en la boca saber que llegan a la conclusión de que deben “sacar algo más al sistema” y después largarse, y es más desolador conocer que algunos han sido aconsejados por sus propios padres. Pero en todo caso, cada uno de ellos tiene el derecho a vivir donde le plazca y la educación gratuita y la formación de alto nivel no es solo para quienes den garantía de que se quedarán sino para todos y todas.

Los planes para atraer a otras tierras a profesionales cubanos son, si los calificamos con suavidad, miserables, porque aprovechan la pobreza y las debilidades de nuestra sociedad y economía para ofrecer el último argumento a quien dudaba.

Pero si no es honesto conspirar para que un país pierda su fuerza profesional, es criminal expulsar los cerebros que quieren vivir aquí, que quieren hacer familias en Cuba, que quieren asistir al crecimiento de los hijos, a la muerte ineludible de los abuelos y al suspenso de los próximos años.

Mucho peor que botar el sofá es botar cerebros en buen estado. Todos los días sabemos de jóvenes que se van del país porque no les han dado un permiso para estudiar fuera de Cuba más tiempo que el que algún funcionario imaginó como correcto, o de otros que no encuentran la forma de tener una casa propia.

Las leyes del bloqueo impiden que un jugador de béisbol cubano permanezca en Cuba y tenga un contrato en las Ligas Mayores por intermedio del INDER, pero nada debía frenar la intención de que el equipo Cuba al Clásico Mundial esté formado por nuestros jugadores emigrados.

El pueblo de Cuba ha demostrado que no se lanza a un precipicio por baratijas y que sabe qué es lo importante de la Revolución y el socialismo. Pero también está seguro de que lo insoportable es que, además de la falta de cosas, también haya que aguantar, de un burócrata cualquiera, la falta de comprensión, de transparencia, de compasión, y también el maltrato, el despilfarro, la mentira, la desinformación.

Para evitar que personas desalmadas arrojen al “plan tareco” lo mejor de Cuba, se debe limitar el poder de los oportunistas, los extremistas, los dogmáticos y los que no confían en la democracia.

Es evidente que en la misma proporción en que el pueblo encuentra la manera de escapar de las penurias con alegría e imaginación, empatando el palo con la manguera, la tubería vieja con la nueva, el sillón destartalado con la pajilla actual, también existe un enjambre de funcionarios empeñados en interponerse entre nosotros y la felicidad.

Nadie tiene derecho a botar cerebros útiles y menos a abandonar a su suerte corazones vitales. Es una urgencia nacional lograr que las personas que deciden jugarse la suerte en la ruleta de la emigración lo hagan por decisión propia y jamás porque los hayan impulsado a salir de su patria.

Hay que aprender de la madre obstinada que todo lo guarda porque sabe que un día servirá. Aquí las cosas no se botan así como así. En las esquinas de nuestros barrios debemos sumar al cartel inocente, que implora más que manda, que no se arroje basura, este otro: “No botar cerebros”.


Tomado de: http://oncubamagazine.com/columnas/no-botar-cerebros/