Categoría: Cuba

Crónica de un Cardenal que no ha temido llevar la cruz. Blog La Calle Medio

Crónica de un Cardenal que no ha temido llevar la cruz (Por: Diego Alamino Ortega)

Por: Diego Alamino Ortega

En Jagüey Grande, una  pequeña población de la provincia de Matanzas, en la Cuba del año 1936, más precisamente el 18 de octubre, allende a la connotada calle Mora y en brazos de la comadrona Belén, vino al mundo un varón al que llamaron Jaime Lucas. Como fue hijo de Arsenio Ortega y Adela Alamino,  ha llevado durante sus 80 años los apellidos  en el orden que se acostumbra.

Jaime Ortega. cardenal. La Calle Medio Blog

Contaba su mamá,  y no debe contradecírsele, que desde la  pobreza de su ajuar infantil, resaltaba como un niño hermoso. Vivió poco el infante en Jagüey Grande, no obstante alcanzó a que se le celebraran allí  algunos  cumpleaños.  Puede ser que la primera noticia periodística sobre quién ha sido objeto de ellas en  infinidad de oportunidades, quedara estampada  en el periódico local jagüeyense,  El Clarín,  del 23 de octubre de 1938: “Para festejar el cumpleaños del monísimo niño Jaimito Ortega, sus padres ofrecieron entre sus múltiples amiguitos una piñata y un rico helado: fue un día encantador para el nene y sus progenitores; yo les deseo igual dicha”;  y firma,  Maruja.

Sorprende que hoy, adentrados en el siglo XXI no exista prensa escrita en Jagüey Grande, cuando hay constancia que  desde 1900 empezaron a latir las inquietudes periodísticas de los jagüeyenses,  y  que con el establecimiento en  1918  del poeta Agustín Acosta en esos lares,  se elevaran,  al confluir con las literarias y culturales. Curioso es ver en El Clarín el nombre de  Arsenio Ortega como Director, hombre que  no fue propiamente de letras y aunque se ha dicho de él  comerciante, fue más bien un empleado del comercio,  y de otros muchos menesteres que le permitieran sustentar a su familia.

En los  Ortega no solo Arsenio,  gozaba de inquietudes periodísticas, además de políticas y filosóficas; Juan Francisco en el año 1929 integró la célula del Partido Comunista constituida en Jagüey Grande, una de las primeras en Cuba y pasó toda su vida apegado a su ideología, lo que le trajo persecuciones y encarcelamientos. Domingo, católico ferviente, ejemplo de  maestro y ciudadano, puso el magisterio y el  periodismo en bien de su pueblo. Pilar aglutinador de esta familia lo fue Esperanza Díaz, viuda de Ortega, católica sin subterfugios, no era dada a dejar pasar momentos que la llenaban de inspiración y en  enero de 1959  brotaron del su alma simple unos versos dando bienvenida al “Año de la Libertad”: “…y vino con gran valor/ el poderoso Fidel/ salvando la Patria mía/ de la odiosa tiranía”…Las penurias de la familia Alamino no podían dejar otra heredad a Jaimito que una inmaculada limpieza de espíritu.

Cuando tenía cinco años, el niño residente en tierra adentro,  vio el mar por primera vez y quedó prendado de la  vista que ofrece Matanzas al viajero arribante;  en este caso los que llegaban  lo hacían para permanecer en la ciudad en busca de nuevas perspectivas;  trabajo,  y  estudios para el muchacho.

La enseñanza Primaria la vence en el prestigioso colegio matancero “Arturo Echemendía”, lo que le permite acceder al bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, de donde egresa como Bachiller en Ciencias y Letras en 1955. Este período convulso  de los años 50 hacen despertar en los jóvenes,  inquietudes acerca del presente y futuro de Cuba, las cuales comparte con sus compañeros de fe en la Acción Católica: René Fraga Moreno, Franklin Gómez de la Fuente y José Luis Dubrock, que a la postre entregarían sus vidas antes de poder llegar a ver cumplidas sus aspiraciones. La preocupación por el prójimo, la de llevar auxilio material y espiritual a los necesitados, que ya realizaba desde la Acción Católica, despierta en  el joven la vocación sacerdotal, ingresando con 19 años de edad en el Seminario Diocesano “San Alberto Magno de Matanzas”, dirigido por los Padres de las Misiones Extranjeras de Quebec, Canadá.

En la extensa  familia Ortega-Alamino, de 7 hermanos por cada parte,  y  a pesar de su profesión de fe católica, no había habido nunca una  vocación de religioso o religiosa, por lo que para algunos resultó una sorpresa  aquel abrazo a la cruz del joven, que se vislumbraba como el primer profesional universitario de la familia: arquitecto, médico…, en contraste con  lo que pudiera esperarse, fue Juan, el comunista, el que mejor entendió la  decisión del sobrino, quizás porque él,  en otro sentido casi igual,  hubo de experimentar lo mismo.

Los años finales  de la década del 50 transcurren para Jaime en el Seminario quién  no estuvo ajeno a la participación patriótica de muchos católicos que dieron su sangre o  cooperaron directa o indirectamente con el derrocamiento de Batista,  además  ver bajar de la  Sierra Maestra a los soldados rebeldes ataviados con collares hechos de semillas,  con cruces e imágenes de la Virgen de la Caridad del Cobre y la compañía de un sacerdote que vestía sotana verde olivo y lucía grados de Comandante en reconocimiento de su jerarquía dentro de la tropa, aunque nunca empuñó un fusil. Para el  Moncada, para el Granma, para ir a la Sierra, para incorporarse a la lucha revolucionaria, no se preguntó acerca de creencias; allí estuvieron Frank y José Antonio.

Sale el seminarista hacia  Canadá para estudiar Teología en el año 60 y permanece allí,  en esos  estudios,  hasta 1964. Si el contexto cubano de los 50 resultó convulso, no lo fue menos el período inicial de la triunfante Revolución, invasión de Girón, Crisis de Octubre, leyes revolucionarias que lesionaron a la oligarquía que disfrutaba de las escuelas privadas, muchas de ellas católicas, otras protestantes,  se conspira contra la Revolución, éxodo hacia EEUU, se nacionalizan los  colegios religiosos y  sacerdotes y religiosas que los atendían tuvieron que abandonar el país, aparecen fricciones intensas entre Revolución y religión y se duda si Jaime pueda regresar a Cuba como sacerdote; la familia consciente de lo que está ocurriendo en el país, no cree conveniente  que regrese a Cuba, pero ¿cómo alguien que se abrazó a la cruz para servir a su pueblo  puede mantenerse alejado de él?, y en una coyuntura que se da de permitir la entrada de sacerdotes, regresa a Cuba  y el 2 de agosto  de 1964 es ordenado en la Catedral de Matanzas y poco después nombrado Vicario Cooperador en el municipio Cárdenas.

En 1965 se establecieron las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajo,  a los cuales se llamaba  a  través del Servicio Militar Obligatorio y que según la concepción educativa gubernamental prevaleciente incorporaba a “jóvenes que no habían tenido la mejor conducta ante la vida, que habían tomado una senda equivocada y tenían el fin de ayudarlos para que pudieran encontrar un camino acertado que les permitiera incorporarse a la sociedad plenamente”. La contrastación de  este supuesto en la práctica negó las posibles buenas intenciones, dejando un rosario de resentimientos y muy pocos frutos educativos, derivados de una experiencia traumática. El joven sacerdote fue llamado a incorporarse a la UMAP con la  comprensión de  que era la cruz que debía cargar por su profesión de fe, el sufrimiento familiar fue grande, pero el sacerdote sabía que se encontraba dentro del pueblo que debía servir.

Después de los 8 meses “vividos” como el Padre Jaime en la UMAP, regresó al ejercicio del ministerio sacerdotal en su pueblo natal y poblados adyacentes: Agramonte y Torriente, a los cuáles se trasladaba como todo cubano de a pie y se le veía asistir como comensal a un comedor popular. Aquí en algún momento tuvo la oportunidad de estar acompañado por sus padres,  pero también sufrir la angustia  de ver penosamente morir a su progenitor a solo 56 años.

A la  Iglesia de Jagüey Grande  se le caía en pedazos el techo y ante las carencias de la institución el sacerdote decidió retirar las tejas y pasar los oficios a un pequeño  local adyacente, esto resultó de profundo   pesar para el presbítero que tuvo que cargar con la cruz  de ver una Iglesia deteriorada doblemente, en lo material y en lo espiritual;  la Iglesia católica es emblemática para los jagüeyenses pues en su frontis reza una tarja donde la Academia de Historia reconoce que el 10 de febrero de 1869 ondeó por primera vez en Jagüey Grande la bandera cubana. Corrían tiempos  en que se trataba de que no se pronunciara  el nombre de Dios, lo cual llegó a tal punto que se trató de omitir públicamente en el testamento político de José Antonio Echeverría una invocación que hiciera a Dios; la intervención de Fidel Castro redimió el error..

En la próxima estación fue párroco de la Catedral de Matanzas, residiendo con su madre allí mismo,  en un pequeño espacio. Oficiaba también en las Iglesias de Pueblo Nuevo, Cidra y Santa Ana, a la vez que impartía clases de Teología en el Seminario San Carlos y San Ambrosio en La Habana. Se le veía rodeado de jóvenes,  algunos de los cuales eran estudiantes de la naciente Universidad de Matanzas,  tiempos aún  de incomprensión, cuando no se permitía a un estudiante ser Alumno Ayudante o se limitaba el acceso a algunas carreras por motivos de  filiación religiosa. Es consagrado obispo de Pinar del Río en la propia Catedral de Matanzas, en 1979 y marcha hacia esa diócesis, que asumió como parte de sí mismo y  desde el ministerio pastoral. Casi tres años completos permaneció el obispo en Pinar del Río, cuando en 1982 toma posesión en la Santa Iglesia Metropolitana Catedral de La Habana como Arzobispo de la Sede Metropolitana de San Cristóbal de La Habana,  una diócesis que abarca La Habana, las actuales provincias de Mayabeque y Artemisa y la Isla de la Juventud, pero antes que nada La Capital de Todos los Cubanos, lugar donde en última instancia se deciden los destinos del país.  Esto sobrecoge el alma de aquél cubano,  que con solo 45 años,  la Divina Providencia lo ha situado en el ojo del huracán de pasiones, coincidentes y encontradas,  que desde 1959 viene caracterizando el contexto cubano.

De 1982 a 1985 se desarrolla en toda Cuba algo que se llamó Reflexión Eclesial Cubana (REC), tiempo de renovación y reflexión pastoral como preparación al primer Encuentro  Nacional Eclesial Cubano (ENEC) celebrado en 1986. La Iglesia cubana salía de un extenso letargo y se dinamizaba, se ponía a tono con la realidad con la que  debía convivir y con la que exigía convivir como parte de ella. El Arzobispo de La Habana animador de estas ideas desde su ministerio pastoral,  ha abogado porque Cuba se construya entre todos los cubanos, de aquí y de allá,  y  que el católico desde su posición de obrero, campesino, profesional, intelectual, sin tratarse de “ellos” o “nosotros”, sin significarse como grupo,  contribuyan con el desarrollo de su país.  Por la misma razón el Arzobispo se ha manifestado en oposición al éxodo que ha caracterizado el comportamiento del cubano de los últimos tiempos,  que a la vez que divide a la familia, priva al que se va de  aportar a la construcción de su país. Objetivos claros y santos los de la Iglesia, lo que ha hecho bien ha sido obra del Señor, lo que haya hecho mal… es obra del ser humano.

En 1994, llega otro momento importante para el Arzobispo y es cuando Juan Pablo II le impusiera la birreta roja y el anillo cardenalicio, como símbolos de su título de Cardenal de la Iglesia Católica. A pesar de la difíciles situaciones de Período Especial,  200 cubanos acompañaron al Vaticano al Arzobispo, algunos familiares fueron con él y en particular su mamá,  quien lo había acompañado durante su peregrinar, matancero, pinareño y habanero, ahora estaba con él, en el momento posiblemente más importante de su vida. ¡Ahora nuevamente Cuba tenía un Cardenal!

El hoy  Cardenal tiene en su haber más de medio siglo de trabajo consagrado, durante ese tiempo ha fomentado la creación de nuevas parroquias, la reconstrucción de más de 50 iglesias y casas parroquiales, el establecimiento de la casa “Jean Marie Vianney”, sede principal de las sesiones de la Asamblea General de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y sitio donde se originan encuentros diocesanos nacionales y retiros espirituales. Ha sido electo por varios períodos presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba es integrante en la actualidad de la Curia Romana, donde es miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y de la Pontificia Comisión para América Latina,

Muchos han ayudado al Cardenal a cargar con la cruz que ha entrañado el ejercicio de su ministerio pastoral en bien de su pueblo, no obstante otros se empeñan desde dentro de Cuba, desde fuera y hasta desde dentro de la propia Iglesia por empedrárselo.  Acontecimientos recientes en los que ha tenido una participación decisiva  como la liberación de prisioneros, le han valido duras  y ofensivas críticas,  quizás de aquellos que no entienden de la misericordia. Por su participación en el restablecimiento de relaciones Cuba-EEUU y por su actitud comunicativa con las autoridades cubanas le han adjudicado  calificativos y comentarios que un ciudadano decente se niega a pronunciar.

En cuanto a los intentos de acercamiento diplomático que venían haciéndose  entre Cuba y EEUU, la participación del Cardenal Ortega resultó relevante;  estas son las  evidencias en síntesis: El  senador norteamericano Leahy  envío un mensaje a Ortega Alamino solicitándole su ayuda con miras a  animar al Papa para que se involucrara en la solución de la  situación de las relaciones Cuba-EEUU, que tenían como punto neurálgico a  Los Cinco Héroes y a Alan Gross.  El purpurado contestó positivamente,  a la vez que  solicitó algo en concreto  para  presentar al Sumo Pontífice. La concreción llegó en  carta  en la que se solicitaba que el Papa, pusiera  a Cuba en su agenda en la entrevista que muy pronto tendría con  el  Presidente  Obama; otras misivas con iguales intenciones y otras vías, se hicieron llegar al Vaticano. La visita del  Presidente de EEUU se realizó y el asunto fue tratado, con buena disposición de la parte norteamericana. Pasado algún tiempo  no se habían presentado avances perceptibles, por lo que el Sumo Pontífice encarga al Cardenal Ortega que entregue al Presidente cubano y al norteamericano cartas instándolos al establecimiento de una nueva fase de las relaciones. Si para el Cardenal Ortega no resultaba difícil entrevistarse con el Presidente de su país, con el de EEUU sí. Altos dignatarios de la Iglesia Católica que tenían canal de comunicación con el Presidente norteamericano se brindaron para hacer la entrega a Obama, pero la carta, cuyo texto no se ha divulgado aún, por decisión papal debía entregarla el Cardenal Ortega personalmente. El Cardenal McCarrick   uno de los que se ofreció a entregar la carta al Presidente norteamericano facilitó un encuentro secreto entre Ortega y Obama. Ortega ofreció una conferencia en la Georgentown University, que justificaba su presencia en Washington y discretamente se dirigió a la Casa Blanca, donde en sus jardines,  se reunió con el Presidente norteamericano, su visita no fue asentada en el registro de visitantes para que no trascendiera. El mensaje trasmitido por el Cardenal Ortega a los dos presidentes contribuyó significativamente a desbloquear las negociaciones, ambos recibieron con beneplácito, la visita que les hiciera el Cardenal Ortega como enviado del Papa.

Los negociadores cubanos y norteamericanos fueron invitados al Vaticano y si en  Canadá habían sido estrictamente diplomáticos y binacionales los encuentros, ahora estaban mediados por el Cardenal Parolini, Secetario de Estado de Vaticano, al que se unió el Cardenal Ortega.

Los resultados finales de estas negociaciones, realizadas en forma muy discreta y  en las que estuvieron involucradas muchas personas,  de diferentes orientaciones políticas y filosóficas,  pero con diáfanos  intereses en  hallar una reconciliación entre Cuba y EEUU,  son  ya ampliamente conocidos;  la actuación del Cardenal Ortega, progresivamente se ha estado revelando  y muestran la humildad  y contundencia con que asumió lo que  la Divina Providencia  le deparó.

Obama apenas llegado a Cuba tuvo la deferencia de devolverle la memorable visita que Ortega le hiciera en la Casa Blanca;  allí en la Catedral de La Habana recibió el Cardenal cubano al Presidente norteamericano con su familia, esta vez sin secretos.

Ortega Alamino,  en 2011 a los 75 años de edad, cumpliendo  regulaciones eclesiales  había solicitado al Papa su renuncia como Arzobispo, la cual no se hizo efectiva hasta arribar a los 80; ahora el Cardenal Ortega es Arzobispo Emérito y  continúa apegado a la cruz en  su servicio pastoral y como Príncipe de la Iglesia Católica.


Cada trabajo expresa la opinión del autor y no necesariamente los puntos de vista de quienes editan este blog.

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

por Guillermo Rodríguez Rivera

El pasado miércoles 25 de enero a eso de las diez de la mañana, el canal Educativo 1, de nuestra televisión nacional, trasmitió un programa dirigido a estudiantes – presumo que de nivel medio – dedicado a explicar e ilustrar el rico proceso de la música popular cubana.

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

No soy crítico de nuestra televisión, que tiene varios canales que trasmiten las 24 horas del día y acaso necesitaría de algunas personas que vigilaran, chequearan esas casi inacabables emisiones, muchas de las cuales recorren la longitud de la larga isla que es Cuba y, claro, también llegan a Isla de la Juventud y a los múltiples cayos que conforman el archipiélago cubano e, incluso, pueden difundirse fuera del país.

Difundir información errónea es censurable en cualquier medio de comunicación, porque el receptor supone la veracidad del medio que consulta y no tiene por qué conocer, con el rigor de un especialista, la materia que está difundiendo el medio; seguramente esa necesidad de saber es uno de los motivos por lo que está valiéndose del medio en cuestión.

La exigencia de comunicar una información cierta es válida para cualquier medio, pero lo es con más énfasis para la televisión, por la enorme amplitud del público al que llega y por la certidumbre que ese público le atribuye a sus afirmaciones. Pero si esa afirmación falsa se trasmite en un espacio destinado a la enseñanza, entonces es imperdonable que se falte a la verdad porque,  quien lo hace,  defrauda el deseo de aprender del estudiante que lo escucha.

Yo  no pude ver enteramente el programa. Sintonicé el canal Educativo cuando las conductoras del programa hablaban de Benny Moré y daban el dato de que nació en febrero de 1919. En el país se han editado dos diccionarios de la música cubana: el de Helio Orovio en 1992 y el más reciente de Radamés Giro. Quien consulte cualquiera de los dos, se entera de que Benny nació el 24 de agosto de 1919.

Enseguida las conductoras explicaron que el formato de orquesta llamado charanga,donde los violines y la flauta desplazan a los metales de la anterior orquesta típica, aparece en los años cincuenta, cuando la charanga surge hacia 1910.

El programa afirma que Formell y Los Van Van influyen en la aparición de la orquesta de Elio Revé y en el trabajo de Chucho Valdés, pero Formell se inicia como bajista de la propia orquesta Revé, fundada mucho antes de la aparición de Los Van Van. Desde antes de la aparición de Formell,  se conocía también el trabajo del gran músico que es Chucho Valdés, que hace una música completamente diferente a la de Los Van Van.

No es cierto que la aparición del grupo de Experimentación Sonora del ICAIC determinara la aparición de la Nueva Trova, sino al revés:  el GES se funda para darle un lugar a los iniciadores de la Nueva Trova (Pablo, Silvio, Noel) por entonces no admitidos por la televisión cubana. El GES incorpora nuevas figuras, como Sara González y Amaury Pérez. Pero no compuso la música usada en todas las películas del ICAIC, como aseguraba el programa.

Al presentar la salsa, el programa debía explicar que no es un género musical, sino el nombre comercial que el empresario italoamericano Jerry Masucci le da a la fusión de todos los géneros bailables del Caribe hispánico.

Por supuesto que no culpo de esto a las simpáticas conductoras del espacio, que apenas estaban repitiendo el defectuoso guión que le entregaron.

En Cuba hay numerosas personas con la autoridad intelectual necesaria para evitar esos lamentables errores en un programa que quiere relacionar a nuestros jóvenes con la música popular cubana, acaso la más famosa de las artes de Cuba.


Tomado de: http://segundacita.blogspot.com/

No Botar Cerebros

De todos los problemas que tenemos en este archipiélago, uno que empobrece y da una tristeza descomunal, es la noticia de que alguien muy querido, muy inteligente, un gran profesional, un gran deportista, una doctora “de puntería”, un científico laureado, una actriz antológica, ha decidido irse a vivir a otro país.

A operar caderas en América del Sur, a batear jonrones en las Grandes Ligas, a patentar vacunas en una tierra recóndita, a contar chistes en la televisión de Miami. Todos los días pierde Cuba un ejército de gente valiosa, para su familia y para nuestra cultura.

A este mal se le llama “robo de cerebros”, que como sabemos es una enfermedad que sufren los países pobres pero con altos estándares educacionales. No solo Cuba pierde miles de personas buenas cada año; también le sucedió así a los países socialistas de Europa del Este, cuando Occidente ofrecía, en apariencia, una vida más luminosa.

Con el “robo de cerebros” hay que convivir. Es imposible detener a profesionales, sobre todo jóvenes, que pueden ganar diez veces más salario en otros países; es imposible parar la sangría de peloteros que saben que pueden firmar un contrato que los hará millonarios en un pestañazo.

Cuando el Estado cubano ha decidido tomar medidas para controlar el abandono de Cuba de personas tan importantes para nosotros, casi siempre han sido extremas y han limitado el derecho inalienable a vivir en donde crea cada cual que deba hacerlo. Esta tentación podía haber sido matizada si le hubieran preguntado al sabio pueblo, que no odia a quien se va sino que lo extraña.

Es triste saber que muchos estudiantes universitarios tienen el plan de irse de Cuba desde antes de empezar sus carreras. Deja un mal sabor en la boca saber que llegan a la conclusión de que deben “sacar algo más al sistema” y después largarse, y es más desolador conocer que algunos han sido aconsejados por sus propios padres. Pero en todo caso, cada uno de ellos tiene el derecho a vivir donde le plazca y la educación gratuita y la formación de alto nivel no es solo para quienes den garantía de que se quedarán sino para todos y todas.

Los planes para atraer a otras tierras a profesionales cubanos son, si los calificamos con suavidad, miserables, porque aprovechan la pobreza y las debilidades de nuestra sociedad y economía para ofrecer el último argumento a quien dudaba.

Pero si no es honesto conspirar para que un país pierda su fuerza profesional, es criminal expulsar los cerebros que quieren vivir aquí, que quieren hacer familias en Cuba, que quieren asistir al crecimiento de los hijos, a la muerte ineludible de los abuelos y al suspenso de los próximos años.

Mucho peor que botar el sofá es botar cerebros en buen estado. Todos los días sabemos de jóvenes que se van del país porque no les han dado un permiso para estudiar fuera de Cuba más tiempo que el que algún funcionario imaginó como correcto, o de otros que no encuentran la forma de tener una casa propia.

Las leyes del bloqueo impiden que un jugador de béisbol cubano permanezca en Cuba y tenga un contrato en las Ligas Mayores por intermedio del INDER, pero nada debía frenar la intención de que el equipo Cuba al Clásico Mundial esté formado por nuestros jugadores emigrados.

El pueblo de Cuba ha demostrado que no se lanza a un precipicio por baratijas y que sabe qué es lo importante de la Revolución y el socialismo. Pero también está seguro de que lo insoportable es que, además de la falta de cosas, también haya que aguantar, de un burócrata cualquiera, la falta de comprensión, de transparencia, de compasión, y también el maltrato, el despilfarro, la mentira, la desinformación.

Para evitar que personas desalmadas arrojen al “plan tareco” lo mejor de Cuba, se debe limitar el poder de los oportunistas, los extremistas, los dogmáticos y los que no confían en la democracia.

Es evidente que en la misma proporción en que el pueblo encuentra la manera de escapar de las penurias con alegría e imaginación, empatando el palo con la manguera, la tubería vieja con la nueva, el sillón destartalado con la pajilla actual, también existe un enjambre de funcionarios empeñados en interponerse entre nosotros y la felicidad.

Nadie tiene derecho a botar cerebros útiles y menos a abandonar a su suerte corazones vitales. Es una urgencia nacional lograr que las personas que deciden jugarse la suerte en la ruleta de la emigración lo hagan por decisión propia y jamás porque los hayan impulsado a salir de su patria.

Hay que aprender de la madre obstinada que todo lo guarda porque sabe que un día servirá. Aquí las cosas no se botan así como así. En las esquinas de nuestros barrios debemos sumar al cartel inocente, que implora más que manda, que no se arroje basura, este otro: “No botar cerebros”.


Tomado de: http://oncubamagazine.com/columnas/no-botar-cerebros/

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El ganador del Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016, otorgado por el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) con motivo del centenario de la muerte del autor de “Azul”, según EFE, fue el cubano  Sergio García Zamora. “Nos honramos en entregarle el Premio Rubén Darío al joven poeta cubano Sergio García Zamora“, dijo el codirector del INC, Luis Morales Alonso, en un acto realizado en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El codirector general del Instituto Nicaragüense de Cultura Luis Morales (i) entrega al poeta cubano Sergio García Zamora como ganador del Rubén Darío. Foto: EFE.

También puedes ver: Publican cien ejemplares del facsímil Cuadernos de hule de Rubén Dario

Sergio García, nacido en Esperanza, Villa Clara, en 1986, es un joven escritor que ha publicado más de siete libros en diferentes editoriales nacionales y extranjeras y recibido una docena de premios, destacó el funcionario.

El Premio Rubén Darío está dotado de 5.000 dólares y la publicación de la obra ganadora fue “Resurrección del Cisne”, que el escritor presentó bajo el pseudónimo de “Phocas el Campesino“.

El jurado consideró que el trabajo es un “homenaje lúcido a grandes poetas de occidente, además de mencionar pintores, músicos y artistas a través de logrados poemas en prosa”, indicó Morales.

Para este concurso las autoridades recibieron 101 poemarios de poetas de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, Canadá, Cuba, Costa Rica, España, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, México y Nicaragua.

El poeta argentino Hugo Francisco Rivella había ganado el Premio de Poesía Rubén Darío 2016, sin embargo, con la obra ganadora había participado en otro concurso y fue descalificado, de acuerdo con los organizadores.

Durante el acto, también lanzaron la convocatoria para el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2017, en conmemoración a los 150 años del natalicio del reconocido poeta nicaragüense (1867-1916).

El Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016 formó parte de las actividades de conmemoración del centenario de la muerte del “príncipe de las letras castellanas”.
Félix Rubén García Sarmiento, “Rubén Darío“, nació el 18 de enero de 1867 en el municipio rural de Metapa, hoy Ciudad Darío, en el norte de Nicaragua, y falleció el 6 de febrero de 1916, a los 49 años, en León.

Rubén Darío, el gran innovador de la poesía en castellano del siglo XX, lideró movimientos literarios en Argentina, Chile, España y Nicaragua.

Según los expertos, Darío es considerado el padre del modernismo en Iberoamérica, que se inició con dos obras suyas, “Azul” (1888) y “Prosas Profanas” (1896), y que concluyó con su muerte en 1916.

De La República

Tomado de: https://verbiclara.wordpress.com/2016/12/08/sergio-garcia-zamora-gano-el-premio-internacional-ruben-dario-2016/

El muchacho de Birán que cambió la historia… (Por: Abel G. Fagundo)

Por: Abel G. Fagundo

Comparto el dolor espiritual por la partida física de Fidel Castro, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, su principal líder y estratega.  Fidel fue un hombre extraordinario –muy distante a la media de los mortales–admiré y admiro su inteligencia, su nacionalismo martiano, su valentía (esa que como dijo Napoleón no se puede ocultar), su conciencia de lo cubano  en el sentido de amplitud histórica; su voluntad y el deseo constante de superación. Supo –quizás desde muy joven- que preguntar es una manera directa para el aprendizaje empírico, luego superponía, intercalaba, fusionaba los datos de sus diferentes métodos para acercarse a una aproximación de la verdad. Llegó a convertirse en un anciano sabio, quizás la última memoria viva de una multiplicidad de acontecimientos trascendentales del siglo XX.

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

Hoy sus amigos y enemigos, sus aliados políticos y sus detractores continuarán el debate antagónico de quienes defienden modelos diferentes, no podría ser de otro modo. No hay liderazgos perfectos y mucho menos revoluciones sin sombras. Sus enemigos fueron los más poderosos del mundo, la línea temporal de su resistencia fue prolongada. Pocos hubieran logrado sobrevivir a semejante oposición de halcones y serpientes y aun así, conservar una parte considerable de su capital político intacto. Podríamos utilizar ahora la tan manida y efectiva frase “la historia se encargará de poner las cosas en su sitio” pero sabemos que la historia que se escribe es casi siempre la de los poderosos, por lo que desde el Sur hay que escribir el doble, el triple, para que nuestras versiones también acompañen a las otras versiones que se distribuyan desde el centro.

En estas últimas horas he sentido vergüenza por algunos, incluso por ciertas personas que sabía contrarias, pero no mezquinas. Rechazo la manera en la que ciertos individuos han festejado con irrespeto la muerte de Fidel, algo que me parece vergonzoso. Con toda naturalidad pueden los opuestos alegrarse por el fin de su rival –sentir alivio tal vez– pero ante adversarios de la talla de Fidel Castro, primero la reverencia, luego el vaso de vino. No soy ingenuo, sé de la temperatura de las pasiones y de lo quebradiza que es la tolerancia. Aun así mi fe en la razón sobrevive cuando leo las declaraciones de otros enemigos que han sabido comprender la diferencia entre la muerte física de un rival y el ejercicio retórico de la batalla, cuando esta no se libra con cañonazos, sino con ideas.

Los comentarios al respecto del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump no hacen más que confirmar los temores más pesimistas. ¿Cómo es posible que en un país de una tradición política tan extensa, semejante personaje ocupe el cargo de Jefe de Estado? Es una pregunta que comienza a responderse – solo el comienzo- si se asume como cierta  la evidente y lamentable crisis sistémica de una gran nación… Y en el resto del mundo a sufrir las consecuencias.

Sus observaciones superficiales y desinformados sobre el fallecimiento de Fidel (aún breves y ceñidas al apretón de los 140 caracteres) pueden interpretarse –por ahora– de dos maneras: 1) Prepara el terreno para desmantelar los progresos alcanzados en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Algo que de ser cierto, lamentaré por los buenos cubanos todos, los de allá y los de acá. 2) El señor es de verdad un ignorante irresponsable que dará muchos dolores de cabeza a los políticos serios con sus patologías narcisistas.

Sus primeras declaraciones contrastan con las del Presidente saliente Barak Obama, quién demuestra que las rivalidades ideológicas no son un justificante para la grosería personal, ni política. Y de paso se observa, sin muchos esfuerzos, las diferencias intelectuales y morales entre ambos.

Hace unos años (no recuerdo el contexto) Eusebio Leal -historiador de la Ciudad de la Habana- le dijo a Fidel en un intercambio verbal “Usted nos ha condenado a tener por siempre un presidente ilustre”… muy alto, muy lejos elevó Eusebio esas  palabras con su habitual y bello español grandilocuente.

La vida biológica de Fidel Castro ha concluido, formo parte de quienes se duelen con la pérdida. Su trayectoria histórica, su legado, sus trasmutaciones en la extensión de la memoria universal, apenas comienzan.


@abelgfagundo

Los 70 años de Silvio Rodríguez

Impresiona un poco pensar que Silvio tiene ya 70 años- fructíferos y espiritualmente productivos 70 años-  Desde la era está pariendo un corazón a sus últimos temas. El pulso de un tiempo en el que le tocó vivir y donde tomó partido. Sigo del lado de quienes aprecian su dimensión estética y humana. Sus críticos tendrán sus razones, yo ofrezco las mías. Entre el arpegiar de su guitarra y sus letras inteligentes me formé como animal social. Mis felicitaciones. Su poesía es tan autentica como la de Dylan, Serrat, Violeta… MI tiempo, mi opacidad de isla, hubieran sido menos sin canciones. (@abelgfagundo)


De: La Pupila Insomne

La emisión integra del programa que en La pupila asombradadedicamos a los 70 años del trovador Silvio Rodríguez donde compartimos materiales dversos y algunos poco conocidos, relacionados con la vida y la obra del autor de Ojalá. El 5 de enero volvemos con más del mismo tema y la parte restante de una entrevista biográfica que Silvio concedió al espacio Otra vuelta de Tuerka, que conduce el político y comunicador español Pablo Iglesias.

Tomado de la Pupila Insomne

Cuba bajo la lupa de la Sociología

«En Cuba se están viendo fenómenos graves referentes a la identidad nacional, el consumo cultural y las perspectivas de vida de los jóvenes, etc.».

La detección de indicadores de riesgo —violencia, pobreza, marginalización— entre grupos vulnerables de la población, la actualización sobre los estudios nacionales en torno al género y la familia, los vacíos prácticos en la participación social de los ciudadanos cubanos, los cambios en la dinámica socioclasista del país, así como el impacto del cooperativismo en el desarrollo local y territorial, constituyen algunas de las cuestiones a debatir durante los tres días en que sesionará el III Taller Nacional de Sociología, evento auspiciado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central «Marta Abreu» de las Villas (UCLV).

Una importante representación de los más trascendentes científicos e investigadores del país asisten a la cita académica, dado que resulta el único foro donde se viabiliza un intercambio tan amplio en temas apremiantes para la Sociología cubana.

El Dr. Manuel Martínez Casanova, académico correspondiente de la Academia de Historia de Cuba y miembro del tribunal nacional de Ciencias Sociológicas, resume la pertinencia del taller con una sentencia perentoria: «quizás, como nunca antes, el “trigo” de las transformaciones y los conflictos sociales nos demuestra que la isla ya no es la misma».

Jóvenes cubanos acceden a Internet
Los hábitos de consumo cultural de los más jóvenes constituyen un tema de especial interés en el III Taller Nacional de Sociología. (Foto tomada de Internet)

«Es muy difícil hablar de un proyecto de desarrollo de cualquier tipo que no tenga concebido qué impacto social generará, cuáles son las característica s de la población involucrada, hacia dónde apuntarán las tendencias administrativas o económicas de las empresas vinculadas al proyecto. Hoy, las ciencias sociales pueden dar muchas respuestas. En otros momentos queríamos hacer cosas y no existía una demanda, pero la situación, evidentemente, se ha modificado.

«La pregunta ahora es: ¿estamos preparados para asumir el análisis de todos los fenómenos de una nación que cambia? El gobierno de este país no puede desentenderse de las demandas de la sociedad, porque ese conocimiento resulta su mejor brújula para encauzar planes y decisiones».

Según su consideración, ¿cuáles son los retos sociales más urgentes de la Cuba actual?

— La premisa de nuestros estudios radica en guiar y orientar. En Cuba se están viendo fenómenos graves referentes a la identidad nacional, el sentido de pertenencia, las perspectivas de vida de los jóvenes, los hábitos de consumo y las relaciones de poder: los sociólogos no los investigamos para neutralizarlos, sino para comprenderlos.

«¿Cómo se potencia la democracia si no promueves una participación real, no formal?; ¿cómo logras que un proyecto sea pertinente si no se toman en cuenta las necesidades del territorio?; ¿cómo elaboras una política pública sin saber de veras a quién está dirigida?, incluso, ¿cómo evalúas esa política si no partes del criterio de que de buenas intenciones está tapiado el camino hacia el infierno? Y, precisamente, quien mejor puede valorar una política o una gestión es la percepción que tiene la sociedad al respecto».

La posibilidad de «aterrizar» en forma de aplicaciones prácticas algunos de los temas más abstractos de la Sociología constituye, de hecho, la principal motivación para los paricipantes. La Dra. Mayra Espina Prieto, investigadora y coordinadora del Grupo de Desigualdades y Política Social del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), destaca entre las invitadas de lujo al III Taller Nacional de Sociología.

«A mi modo de ver, ha habido una especie de separación errónea entre el desarrollo y el espacio micro de la vida de la gente. Si bien se trata de una visión superada teóricamente desde hace dos décadas, en la práctica, no todas las experiencias territoriales logran superar que el desarrollo local conforma una escala legítima del desarrollo macro. O sea, hablamos de espacios articulados que se complementan».

«La cotidianidad, el espacio micro y lo local poseen una relevancia enorme. Las decisiones de escala macro tienen su ámbito de producción y de impacto, pero manejan erróneamente el espacio micro. Colocar estos temas en su justa medida es un reclamo de estos tiempos y una necesidad, además, para canalizar la gestión de los gobiernos».

Hasta el viernes 18 sesionará este encuentro en el Colegio Universitario de Formación Básica «Abel Santamaría», en Santa Clara, fecha en la que se prevé un foro de estudiantes de Sociología provenientes de la Universidad de La Habana, la UCLV y la Universidad de Oriente.

Por: Liena María Nieves
Tomado de: http://www.vanguardia.cu/