Categoría: Cuba

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

por Guillermo Rodríguez Rivera

El pasado miércoles 25 de enero a eso de las diez de la mañana, el canal Educativo 1, de nuestra televisión nacional, trasmitió un programa dirigido a estudiantes – presumo que de nivel medio – dedicado a explicar e ilustrar el rico proceso de la música popular cubana.

Las inexplicables falsedades e imprecisiones de un programa educativo

No soy crítico de nuestra televisión, que tiene varios canales que trasmiten las 24 horas del día y acaso necesitaría de algunas personas que vigilaran, chequearan esas casi inacabables emisiones, muchas de las cuales recorren la longitud de la larga isla que es Cuba y, claro, también llegan a Isla de la Juventud y a los múltiples cayos que conforman el archipiélago cubano e, incluso, pueden difundirse fuera del país.

Difundir información errónea es censurable en cualquier medio de comunicación, porque el receptor supone la veracidad del medio que consulta y no tiene por qué conocer, con el rigor de un especialista, la materia que está difundiendo el medio; seguramente esa necesidad de saber es uno de los motivos por lo que está valiéndose del medio en cuestión.

La exigencia de comunicar una información cierta es válida para cualquier medio, pero lo es con más énfasis para la televisión, por la enorme amplitud del público al que llega y por la certidumbre que ese público le atribuye a sus afirmaciones. Pero si esa afirmación falsa se trasmite en un espacio destinado a la enseñanza, entonces es imperdonable que se falte a la verdad porque,  quien lo hace,  defrauda el deseo de aprender del estudiante que lo escucha.

Yo  no pude ver enteramente el programa. Sintonicé el canal Educativo cuando las conductoras del programa hablaban de Benny Moré y daban el dato de que nació en febrero de 1919. En el país se han editado dos diccionarios de la música cubana: el de Helio Orovio en 1992 y el más reciente de Radamés Giro. Quien consulte cualquiera de los dos, se entera de que Benny nació el 24 de agosto de 1919.

Enseguida las conductoras explicaron que el formato de orquesta llamado charanga,donde los violines y la flauta desplazan a los metales de la anterior orquesta típica, aparece en los años cincuenta, cuando la charanga surge hacia 1910.

El programa afirma que Formell y Los Van Van influyen en la aparición de la orquesta de Elio Revé y en el trabajo de Chucho Valdés, pero Formell se inicia como bajista de la propia orquesta Revé, fundada mucho antes de la aparición de Los Van Van. Desde antes de la aparición de Formell,  se conocía también el trabajo del gran músico que es Chucho Valdés, que hace una música completamente diferente a la de Los Van Van.

No es cierto que la aparición del grupo de Experimentación Sonora del ICAIC determinara la aparición de la Nueva Trova, sino al revés:  el GES se funda para darle un lugar a los iniciadores de la Nueva Trova (Pablo, Silvio, Noel) por entonces no admitidos por la televisión cubana. El GES incorpora nuevas figuras, como Sara González y Amaury Pérez. Pero no compuso la música usada en todas las películas del ICAIC, como aseguraba el programa.

Al presentar la salsa, el programa debía explicar que no es un género musical, sino el nombre comercial que el empresario italoamericano Jerry Masucci le da a la fusión de todos los géneros bailables del Caribe hispánico.

Por supuesto que no culpo de esto a las simpáticas conductoras del espacio, que apenas estaban repitiendo el defectuoso guión que le entregaron.

En Cuba hay numerosas personas con la autoridad intelectual necesaria para evitar esos lamentables errores en un programa que quiere relacionar a nuestros jóvenes con la música popular cubana, acaso la más famosa de las artes de Cuba.


Tomado de: http://segundacita.blogspot.com/

No Botar Cerebros

De todos los problemas que tenemos en este archipiélago, uno que empobrece y da una tristeza descomunal, es la noticia de que alguien muy querido, muy inteligente, un gran profesional, un gran deportista, una doctora “de puntería”, un científico laureado, una actriz antológica, ha decidido irse a vivir a otro país.

A operar caderas en América del Sur, a batear jonrones en las Grandes Ligas, a patentar vacunas en una tierra recóndita, a contar chistes en la televisión de Miami. Todos los días pierde Cuba un ejército de gente valiosa, para su familia y para nuestra cultura.

A este mal se le llama “robo de cerebros”, que como sabemos es una enfermedad que sufren los países pobres pero con altos estándares educacionales. No solo Cuba pierde miles de personas buenas cada año; también le sucedió así a los países socialistas de Europa del Este, cuando Occidente ofrecía, en apariencia, una vida más luminosa.

Con el “robo de cerebros” hay que convivir. Es imposible detener a profesionales, sobre todo jóvenes, que pueden ganar diez veces más salario en otros países; es imposible parar la sangría de peloteros que saben que pueden firmar un contrato que los hará millonarios en un pestañazo.

Cuando el Estado cubano ha decidido tomar medidas para controlar el abandono de Cuba de personas tan importantes para nosotros, casi siempre han sido extremas y han limitado el derecho inalienable a vivir en donde crea cada cual que deba hacerlo. Esta tentación podía haber sido matizada si le hubieran preguntado al sabio pueblo, que no odia a quien se va sino que lo extraña.

Es triste saber que muchos estudiantes universitarios tienen el plan de irse de Cuba desde antes de empezar sus carreras. Deja un mal sabor en la boca saber que llegan a la conclusión de que deben “sacar algo más al sistema” y después largarse, y es más desolador conocer que algunos han sido aconsejados por sus propios padres. Pero en todo caso, cada uno de ellos tiene el derecho a vivir donde le plazca y la educación gratuita y la formación de alto nivel no es solo para quienes den garantía de que se quedarán sino para todos y todas.

Los planes para atraer a otras tierras a profesionales cubanos son, si los calificamos con suavidad, miserables, porque aprovechan la pobreza y las debilidades de nuestra sociedad y economía para ofrecer el último argumento a quien dudaba.

Pero si no es honesto conspirar para que un país pierda su fuerza profesional, es criminal expulsar los cerebros que quieren vivir aquí, que quieren hacer familias en Cuba, que quieren asistir al crecimiento de los hijos, a la muerte ineludible de los abuelos y al suspenso de los próximos años.

Mucho peor que botar el sofá es botar cerebros en buen estado. Todos los días sabemos de jóvenes que se van del país porque no les han dado un permiso para estudiar fuera de Cuba más tiempo que el que algún funcionario imaginó como correcto, o de otros que no encuentran la forma de tener una casa propia.

Las leyes del bloqueo impiden que un jugador de béisbol cubano permanezca en Cuba y tenga un contrato en las Ligas Mayores por intermedio del INDER, pero nada debía frenar la intención de que el equipo Cuba al Clásico Mundial esté formado por nuestros jugadores emigrados.

El pueblo de Cuba ha demostrado que no se lanza a un precipicio por baratijas y que sabe qué es lo importante de la Revolución y el socialismo. Pero también está seguro de que lo insoportable es que, además de la falta de cosas, también haya que aguantar, de un burócrata cualquiera, la falta de comprensión, de transparencia, de compasión, y también el maltrato, el despilfarro, la mentira, la desinformación.

Para evitar que personas desalmadas arrojen al “plan tareco” lo mejor de Cuba, se debe limitar el poder de los oportunistas, los extremistas, los dogmáticos y los que no confían en la democracia.

Es evidente que en la misma proporción en que el pueblo encuentra la manera de escapar de las penurias con alegría e imaginación, empatando el palo con la manguera, la tubería vieja con la nueva, el sillón destartalado con la pajilla actual, también existe un enjambre de funcionarios empeñados en interponerse entre nosotros y la felicidad.

Nadie tiene derecho a botar cerebros útiles y menos a abandonar a su suerte corazones vitales. Es una urgencia nacional lograr que las personas que deciden jugarse la suerte en la ruleta de la emigración lo hagan por decisión propia y jamás porque los hayan impulsado a salir de su patria.

Hay que aprender de la madre obstinada que todo lo guarda porque sabe que un día servirá. Aquí las cosas no se botan así como así. En las esquinas de nuestros barrios debemos sumar al cartel inocente, que implora más que manda, que no se arroje basura, este otro: “No botar cerebros”.


Tomado de: http://oncubamagazine.com/columnas/no-botar-cerebros/

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El ganador del Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016, otorgado por el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) con motivo del centenario de la muerte del autor de “Azul”, según EFE, fue el cubano  Sergio García Zamora. “Nos honramos en entregarle el Premio Rubén Darío al joven poeta cubano Sergio García Zamora“, dijo el codirector del INC, Luis Morales Alonso, en un acto realizado en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua.

SERGIO GARCÍA ZAMORA GANÓ EL PREMIO INTERNACIONAL RUBÉN DARÍO 2016

El codirector general del Instituto Nicaragüense de Cultura Luis Morales (i) entrega al poeta cubano Sergio García Zamora como ganador del Rubén Darío. Foto: EFE.

También puedes ver: Publican cien ejemplares del facsímil Cuadernos de hule de Rubén Dario

Sergio García, nacido en Esperanza, Villa Clara, en 1986, es un joven escritor que ha publicado más de siete libros en diferentes editoriales nacionales y extranjeras y recibido una docena de premios, destacó el funcionario.

El Premio Rubén Darío está dotado de 5.000 dólares y la publicación de la obra ganadora fue “Resurrección del Cisne”, que el escritor presentó bajo el pseudónimo de “Phocas el Campesino“.

El jurado consideró que el trabajo es un “homenaje lúcido a grandes poetas de occidente, además de mencionar pintores, músicos y artistas a través de logrados poemas en prosa”, indicó Morales.

Para este concurso las autoridades recibieron 101 poemarios de poetas de Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, Canadá, Cuba, Costa Rica, España, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, México y Nicaragua.

El poeta argentino Hugo Francisco Rivella había ganado el Premio de Poesía Rubén Darío 2016, sin embargo, con la obra ganadora había participado en otro concurso y fue descalificado, de acuerdo con los organizadores.

Durante el acto, también lanzaron la convocatoria para el Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2017, en conmemoración a los 150 años del natalicio del reconocido poeta nicaragüense (1867-1916).

El Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2016 formó parte de las actividades de conmemoración del centenario de la muerte del “príncipe de las letras castellanas”.
Félix Rubén García Sarmiento, “Rubén Darío“, nació el 18 de enero de 1867 en el municipio rural de Metapa, hoy Ciudad Darío, en el norte de Nicaragua, y falleció el 6 de febrero de 1916, a los 49 años, en León.

Rubén Darío, el gran innovador de la poesía en castellano del siglo XX, lideró movimientos literarios en Argentina, Chile, España y Nicaragua.

Según los expertos, Darío es considerado el padre del modernismo en Iberoamérica, que se inició con dos obras suyas, “Azul” (1888) y “Prosas Profanas” (1896), y que concluyó con su muerte en 1916.

De La República

Tomado de: https://verbiclara.wordpress.com/2016/12/08/sergio-garcia-zamora-gano-el-premio-internacional-ruben-dario-2016/

El muchacho de Birán que cambió la historia… (Por: Abel G. Fagundo)

Por: Abel G. Fagundo

Comparto el dolor espiritual por la partida física de Fidel Castro, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, su principal líder y estratega.  Fidel fue un hombre extraordinario –muy distante a la media de los mortales–admiré y admiro su inteligencia, su nacionalismo martiano, su valentía (esa que como dijo Napoleón no se puede ocultar), su conciencia de lo cubano  en el sentido de amplitud histórica; su voluntad y el deseo constante de superación. Supo –quizás desde muy joven- que preguntar es una manera directa para el aprendizaje empírico, luego superponía, intercalaba, fusionaba los datos de sus diferentes métodos para acercarse a una aproximación de la verdad. Llegó a convertirse en un anciano sabio, quizás la última memoria viva de una multiplicidad de acontecimientos trascendentales del siglo XX.

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

A todas tus ideas, de Esteban Leyva, 2009. Pintura a Fidel Castro

Hoy sus amigos y enemigos, sus aliados políticos y sus detractores continuarán el debate antagónico de quienes defienden modelos diferentes, no podría ser de otro modo. No hay liderazgos perfectos y mucho menos revoluciones sin sombras. Sus enemigos fueron los más poderosos del mundo, la línea temporal de su resistencia fue prolongada. Pocos hubieran logrado sobrevivir a semejante oposición de halcones y serpientes y aun así, conservar una parte considerable de su capital político intacto. Podríamos utilizar ahora la tan manida y efectiva frase “la historia se encargará de poner las cosas en su sitio” pero sabemos que la historia que se escribe es casi siempre la de los poderosos, por lo que desde el Sur hay que escribir el doble, el triple, para que nuestras versiones también acompañen a las otras versiones que se distribuyan desde el centro.

En estas últimas horas he sentido vergüenza por algunos, incluso por ciertas personas que sabía contrarias, pero no mezquinas. Rechazo la manera en la que ciertos individuos han festejado con irrespeto la muerte de Fidel, algo que me parece vergonzoso. Con toda naturalidad pueden los opuestos alegrarse por el fin de su rival –sentir alivio tal vez– pero ante adversarios de la talla de Fidel Castro, primero la reverencia, luego el vaso de vino. No soy ingenuo, sé de la temperatura de las pasiones y de lo quebradiza que es la tolerancia. Aun así mi fe en la razón sobrevive cuando leo las declaraciones de otros enemigos que han sabido comprender la diferencia entre la muerte física de un rival y el ejercicio retórico de la batalla, cuando esta no se libra con cañonazos, sino con ideas.

Los comentarios al respecto del nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump no hacen más que confirmar los temores más pesimistas. ¿Cómo es posible que en un país de una tradición política tan extensa, semejante personaje ocupe el cargo de Jefe de Estado? Es una pregunta que comienza a responderse – solo el comienzo- si se asume como cierta  la evidente y lamentable crisis sistémica de una gran nación… Y en el resto del mundo a sufrir las consecuencias.

Sus observaciones superficiales y desinformados sobre el fallecimiento de Fidel (aún breves y ceñidas al apretón de los 140 caracteres) pueden interpretarse –por ahora– de dos maneras: 1) Prepara el terreno para desmantelar los progresos alcanzados en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Algo que de ser cierto, lamentaré por los buenos cubanos todos, los de allá y los de acá. 2) El señor es de verdad un ignorante irresponsable que dará muchos dolores de cabeza a los políticos serios con sus patologías narcisistas.

Sus primeras declaraciones contrastan con las del Presidente saliente Barak Obama, quién demuestra que las rivalidades ideológicas no son un justificante para la grosería personal, ni política. Y de paso se observa, sin muchos esfuerzos, las diferencias intelectuales y morales entre ambos.

Hace unos años (no recuerdo el contexto) Eusebio Leal -historiador de la Ciudad de la Habana- le dijo a Fidel en un intercambio verbal “Usted nos ha condenado a tener por siempre un presidente ilustre”… muy alto, muy lejos elevó Eusebio esas  palabras con su habitual y bello español grandilocuente.

La vida biológica de Fidel Castro ha concluido, formo parte de quienes se duelen con la pérdida. Su trayectoria histórica, su legado, sus trasmutaciones en la extensión de la memoria universal, apenas comienzan.


@abelgfagundo

Los 70 años de Silvio Rodríguez

Impresiona un poco pensar que Silvio tiene ya 70 años- fructíferos y espiritualmente productivos 70 años-  Desde la era está pariendo un corazón a sus últimos temas. El pulso de un tiempo en el que le tocó vivir y donde tomó partido. Sigo del lado de quienes aprecian su dimensión estética y humana. Sus críticos tendrán sus razones, yo ofrezco las mías. Entre el arpegiar de su guitarra y sus letras inteligentes me formé como animal social. Mis felicitaciones. Su poesía es tan autentica como la de Dylan, Serrat, Violeta… MI tiempo, mi opacidad de isla, hubieran sido menos sin canciones. (@abelgfagundo)


De: La Pupila Insomne

La emisión integra del programa que en La pupila asombradadedicamos a los 70 años del trovador Silvio Rodríguez donde compartimos materiales dversos y algunos poco conocidos, relacionados con la vida y la obra del autor de Ojalá. El 5 de enero volvemos con más del mismo tema y la parte restante de una entrevista biográfica que Silvio concedió al espacio Otra vuelta de Tuerka, que conduce el político y comunicador español Pablo Iglesias.

Tomado de la Pupila Insomne

Cuba bajo la lupa de la Sociología

«En Cuba se están viendo fenómenos graves referentes a la identidad nacional, el consumo cultural y las perspectivas de vida de los jóvenes, etc.».

La detección de indicadores de riesgo —violencia, pobreza, marginalización— entre grupos vulnerables de la población, la actualización sobre los estudios nacionales en torno al género y la familia, los vacíos prácticos en la participación social de los ciudadanos cubanos, los cambios en la dinámica socioclasista del país, así como el impacto del cooperativismo en el desarrollo local y territorial, constituyen algunas de las cuestiones a debatir durante los tres días en que sesionará el III Taller Nacional de Sociología, evento auspiciado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central «Marta Abreu» de las Villas (UCLV).

Una importante representación de los más trascendentes científicos e investigadores del país asisten a la cita académica, dado que resulta el único foro donde se viabiliza un intercambio tan amplio en temas apremiantes para la Sociología cubana.

El Dr. Manuel Martínez Casanova, académico correspondiente de la Academia de Historia de Cuba y miembro del tribunal nacional de Ciencias Sociológicas, resume la pertinencia del taller con una sentencia perentoria: «quizás, como nunca antes, el “trigo” de las transformaciones y los conflictos sociales nos demuestra que la isla ya no es la misma».

Jóvenes cubanos acceden a Internet
Los hábitos de consumo cultural de los más jóvenes constituyen un tema de especial interés en el III Taller Nacional de Sociología. (Foto tomada de Internet)

«Es muy difícil hablar de un proyecto de desarrollo de cualquier tipo que no tenga concebido qué impacto social generará, cuáles son las característica s de la población involucrada, hacia dónde apuntarán las tendencias administrativas o económicas de las empresas vinculadas al proyecto. Hoy, las ciencias sociales pueden dar muchas respuestas. En otros momentos queríamos hacer cosas y no existía una demanda, pero la situación, evidentemente, se ha modificado.

«La pregunta ahora es: ¿estamos preparados para asumir el análisis de todos los fenómenos de una nación que cambia? El gobierno de este país no puede desentenderse de las demandas de la sociedad, porque ese conocimiento resulta su mejor brújula para encauzar planes y decisiones».

Según su consideración, ¿cuáles son los retos sociales más urgentes de la Cuba actual?

— La premisa de nuestros estudios radica en guiar y orientar. En Cuba se están viendo fenómenos graves referentes a la identidad nacional, el sentido de pertenencia, las perspectivas de vida de los jóvenes, los hábitos de consumo y las relaciones de poder: los sociólogos no los investigamos para neutralizarlos, sino para comprenderlos.

«¿Cómo se potencia la democracia si no promueves una participación real, no formal?; ¿cómo logras que un proyecto sea pertinente si no se toman en cuenta las necesidades del territorio?; ¿cómo elaboras una política pública sin saber de veras a quién está dirigida?, incluso, ¿cómo evalúas esa política si no partes del criterio de que de buenas intenciones está tapiado el camino hacia el infierno? Y, precisamente, quien mejor puede valorar una política o una gestión es la percepción que tiene la sociedad al respecto».

La posibilidad de «aterrizar» en forma de aplicaciones prácticas algunos de los temas más abstractos de la Sociología constituye, de hecho, la principal motivación para los paricipantes. La Dra. Mayra Espina Prieto, investigadora y coordinadora del Grupo de Desigualdades y Política Social del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), destaca entre las invitadas de lujo al III Taller Nacional de Sociología.

«A mi modo de ver, ha habido una especie de separación errónea entre el desarrollo y el espacio micro de la vida de la gente. Si bien se trata de una visión superada teóricamente desde hace dos décadas, en la práctica, no todas las experiencias territoriales logran superar que el desarrollo local conforma una escala legítima del desarrollo macro. O sea, hablamos de espacios articulados que se complementan».

«La cotidianidad, el espacio micro y lo local poseen una relevancia enorme. Las decisiones de escala macro tienen su ámbito de producción y de impacto, pero manejan erróneamente el espacio micro. Colocar estos temas en su justa medida es un reclamo de estos tiempos y una necesidad, además, para canalizar la gestión de los gobiernos».

Hasta el viernes 18 sesionará este encuentro en el Colegio Universitario de Formación Básica «Abel Santamaría», en Santa Clara, fecha en la que se prevé un foro de estudiantes de Sociología provenientes de la Universidad de La Habana, la UCLV y la Universidad de Oriente.

Por: Liena María Nieves
Tomado de: http://www.vanguardia.cu/

Dylan en la calle

Por: Eric Caraballoso

Varios días después de la noticia del Nobel de Literatura para Bob Dylan –seguida por el silencio del propio premiado y la imposibilidad de la Academia Sueca para dar con él–, esta conversación me tomó por sorpresa en la parada:

– ¿Viste? –le decía un muchacho con pinta de universitario a otro–, le dieron a Bob Dylan el Nobel de Literatura.
– ¿A quién? –le preguntó el otro quitándose los audífonos.
– A Dylan, el músico americano.
– No entiendo. ¿Si el hombre es músico por qué le dieron el Nobel de Literatura?
– Ah, no sé, será porque también escribe.
– ¿Tú estás seguro? ¿No sería el Nobel de la Música? –le preguntó por un lauro que no existe.
– No, chico, no. Lo leí en Facebook. Fue el de Literatura. Si hasta había una pila de comentarios por eso.
– Ven acá, ¿y tú has leído algo de él?
– Yo, na. Pero me pongo a buscar en Internet. Digo, si le dieron el Nobel por algo será, ¿no?
– Si encuentras algo me avisas, a ver si ponemos una con la profe de Literatura.
– A lo mejor lo que hago es conseguir un tema pa´ oírlo. Creo que dijeron que el premio también era por la letra de sus canciones. Aparte, siempre va a ser más fácil oír una canción que leerme un libro del tipo. Seguro que son gordos así.
– Sí, claro. ¿Y de qué va su onda?
– Creo que es como la trova, pero en inglés.
– Ño… ¿y tú estás tan escapa’o así en inglés?
– Más o menos…
– Ya, sirvió entonces. No me dejes fuera de esa jugada, fíjate –y volvió a ponerse los audífonos, mientras comenzaba a mover la cabeza al ritmo del reguetón que se filtraba.

Y en eso llegó la guagua y nos montamos, todos tan felices.

Tomado de: http://oncubamagazine.com/cultura/dylan-en-la-calle/